Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)
Jesús vino al mundo específicamente a predicar el evangelio o las buenas noticias de Dios a su pueblo, y estas buenas noticias tenían que ver con algo llamado “El Reino de Dios” (Lucas 4:43). Sí, Jesús pasó mucho tiempo predicando el reino de Dios”, o también llamado “el reino de (no, “en”) los cielos, y fue lo primero que predicó…¡y lo último! (Ver Marcos 1:1,14,15 y Hechos 1:3,6,). Esta dedicada tarea de nuestro Señor que cualquiera puede descubrir leyendo los evangelios, ha convencido a muchísimos eruditos de la Biblia que éste es el tema central de Cristo, y de hecho, de toda a Biblia. Sin embargo, lo sorprendente es que a pesar de los esfuerzos de Jesús por difundirlo, los más de sus seguidores simplemente no saben exactamente qué es el evangelio o Buenas Nuevas del reino de Dios.
La Biblia habla de la salvación, la cual pocos han llegado a comprenderla en su verdadera dimensión. Los más de los cristianos suponen que la salvación no es otra cosa que recibir el perdón de nuestros pecados a fin de poder ganar el cielo. Pero esta idea es totalmente ajena a las Escrituras, la Biblia, como ya lo hemos probado. Lo que la Biblia enseña es que el evangelio de Cristo tiene poder para salvar a quienes lo aceptan por la fe. Es decir, el que cree en el evangelio de Jesucristo será salvo. El apóstol Pablo es claro al decir que el evangelio es poder de Dios para salvación para todo aquel que lo cree, sea judío o no judío (Romanos 1:16).
La Biblia enseña que sólo hay un evangelio salvador (Gálatas 1:6-10), y no muchos evangelios como los que se están propagando hoy. Pero: ¿Qué significa evangelio? Es sencillo, significa “Buenas nuevas” o “buenas noticias”. De modo que Cristo vino traernos buenas noticias que se traducirán en nuestra salvación si las creemos de todo corazón. Ahora bien: ¿De qué se tratan esas buenas noticias? Si yo le digo a usted que le traigo buenas noticias, y no le digo de qué se tratan, ¿le servirá de algo? Por cierto que no. Así que, como creyentes, averigüemos ahora mismo de qué se tratan esas buenas noticias de Jesucristo. De esa tarea depende nuestra salvación eterna! Veamos algunos textos cruciales:
Marcos 1:1,14,15:
“Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado, arrepentios, y creed en el evangelio”.
Lucas 4:43:
“Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado”.
Mateo 24:14:
“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”.
Lucas 9:2:
“ Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos”.
Lucas 8:1:
“Aconteció después, que Jesús iba por todas las aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con él.”
Hechos 8:12:
“Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres”.
Hechos 19:8:
“Y entrando Pablo la sinagoga habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del reino de Dios”.
Hechos 20:25:
“Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro”.
Hechos 28:23,30,31:
“Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta a tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas. Y pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento”.
Hechos 14:22:
“…Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios”.
Lucas 9:60:
“Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú vé, y anuncia el reino de Dios”.
1Corintios 15:50:
“Pero esto digo, hermanos: Que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda a incorrupción”.
Juan 3:3,5:
“Respondió Jesús le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios. Respondió Jesús: De cierto de cierto te digo, el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”.
Santiago 2:5:
“Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?”.
Marcos 12:34:
“Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios…”
Mateo 25:31,34:
“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria. Entonces el rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”.
Mateo 6:33:
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.
1 Tesalonicenses 1:5:
“…para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis”.
2 Pedro1:11:
“Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y salvador Jesucristo”.
Gálatas 5:19,21:
“Y manifiestas son las obras de la carne: adulterio,fornicación, inmundicia, lascivia…los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”.
Hechos 1:3:
“A quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días, y hablándoles acerca del reino de Dios”.
Lucas 13:29:
“Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios”.
Lucas 18:24:
“Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán al reino de Dios los que tienen riquezas!”.
Todas estas citas bíblicas nos prueban que el evangelio o “buenas noticias” tienen que ver con algo llamado el reino de Dios. Usted encontrará esa frase en muchísimos textos bíblicos, como una promesa para los creyentes consagrados al Señor. Es algo que se puede ver y entrar, y además es algo que Cristo reinaugurará en su segunda venida con sus discípulos (Hechos 1:3-7). Realmente este es el verdadero mensaje que la iglesia de Jesucristo en todo el mundo está predicando antes de que Jesús vuelva. ¿Lo predican los líderes de su iglesia? Espero que sí! (Mateo 24:14).
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