Amigos, el Señor Jesús dijo en Mateo 22:14, lo siguiente: “Porque muchos son llamados, y pocos ESCOGIDOS”. Ahora la pregunta es: ¿a qué hemos sido llamados o para qué seremos escogidos?
Sí, mis amigos, muchos cristianos nos dirán que hemos sido llamados para “evangelizar”, para “seguir a Cristo”, para “heredar el cielo”, para “ser salvos”, y cosas como éstas. Sin embargo, pocos son los nos pueden dar una respuesta clara y concreta de lo que significa ser ‘llamado’ y ‘elegido’ (o ‘escogido’). Sorprendentemente, y aunque parezca mentira, muchos cristianos tienen diversas ideas sobre la cuestión del llamamiento, pero que desafortunadamente pasan por alto un tema de suma importancia para todos, y que envuelve el verdadero propósito de nuestro llamado.
El apóstol Pablo les dice a los Efesios, lo siguiente en Efesios 1:18: “Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha LLAMADO…” Si, mis amigos, Pablo desea que los ojos de los creyentes sean iluminados para que sepan exactamente cuál es la esperanza a que el Señor nos ha llamado. Es decir, el Señor nos ha llamado a una esperanza que es la razón por la cual él nos llamó.
He aquí lo que la Biblia nos dice del propósito de nuestro llamamiento:
1.- Llamados para recibir la promesa de la herencia eterna
Hebreos 9:15: “Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los LLAMADOS reciban la promesa de la herencia eterna”.
2.- Llamados para recibir la vida eterna
1 Timoteo 6:12: “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste LLAMADO, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos”.
3.- Llamados a la cena de las bodas del Cordero
Apocalipsis 19:9: “Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son LLAMADOS a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios”.
4.- Llamados para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo
2 Tesalonicenses 2:14: “A lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo”.
Romanos 8:30: “Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó”.
1 Pedro 5:10: “Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca”.
5.- Llamados para su reino
1 Tesalonicenses 2:12: “Y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria”.
Santiago 2:5: “Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha ELEGIDO Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?”
6.- Llamados para recibir Bendición
1 Pedro 3:9: “No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis LLAMADOS para que heredaseis bendición”
Resumiendo:
Hemos sido llamados para:
1.- para heredar la promesa de la herencia eterna
2.- Para heredar la vida eterna
3.- Para participar de las bodas del cordero
4.- Para alcanzar la gloria de Jesucristo
5.- Para participar en su reino
6.- Para recibir bendición
Estos cinco puntos tienen que ver con una sola frase: “el evangelio de Cristo”, que es poder heredar la promesa de la herencia de un reino con gloria cuando se produzcan las bosas del cordero para darnos bendición y la vida eterna.
Así lo dice Jesús mismo en Mateo 25:31,34 ·Cuando el Hijo del hombre venga en su GLORIA, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su TRONO DE GLORIA. Entonces dirá a los de su derecha: Venid BENDITOS de mi Padre (estas son las bodas del Cordero) HEREDAD EL REINO preparado para vosotros desde la fundación del mundo.” En estos versos vemos lo mismo, pues se conjugan las bodas del Cordero, la herencia eterna (que es el reino eterno), la vida eterna por la resurrección o transformación de los santos, y la gloria que obtendremos por la resurrección.
De modo que hemos sido llamados para las bodas del Cordero a fin de que podamos heredar la promesa del reino con vida eterna y gloria. Esta será la bendición final de todos los escogidos o elegidos.
Es por esto que me dedico a predicarles el evangelio de Jesucristo, que es la promesa de la herencia de su reino, pues éste significará la bendición de los fieles, los cuales, no sólo recibirán la gloria, sino también la vida inmortal a lado del esposo, Jesucristo.
