Por otro lado, si la cabeza es santa, el cuerpo (o congregación) también lo es. Y si la cabeza es ungida, también lo es el cuerpo o la congregación. Si Cristo se sentará en el milenio en su trono, él lo hará con todo su cuerpo. Es decir, en el trono de gloria del Mesías, no sólo reinará la cabeza, sino también su cuerpo. Es decir, cabeza y cuerpo se ubican en el trono para reinar las naciones. En Apo. 3:21 Jesús dice que al vencedor le dará el derecho de sentarse con él en su trono, así como él venció y se ha sentado con Su Padre en Su trono en los cielos.
