Por Ingº Mario A Olcese (Apologista) 

Estuve escuchando un video sobre el evangelio de un pastor estadounidense el cual presentamos a continuación y que afirma que Pablo predicó un evangelio distinto de aquel que Cristo proclamó entre los judíos ( ‘el reino de Dios’), y que lo llamó “el evangelio de la gracia”. ¿Pero es que acaso nos hemos olvidado de que Pablo mismo les dijo claramente a los gálatas que sólo hay UN evangelio verdadero y no más? (Gálatas 1:6-9). ¿Acaso podríamos creer por un instante que para Pablo había un evangelio para los Judíos y otro para los gentiles? ¿Y sería posible que Pablo pudiera haber predicado un evangelio distinto simplemente porque él lo llamó “Mi evangelio” en los siguientes pasajes que anotamos a continuación?

1. Romanos 2:16: en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a MI EVANGELIO.

2. Romanos 16:25: Y al que puede confirmaros según MI EVANGELIO y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos,

3. 2 Timoteo 2:8: Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a MI EVANGELIO.

Pues bien, si bien es cierto que Pablo predicó un evangelio que lo llamó “mi evangelio”, eso no significa que era distinto al que su maestro predicó. Recordemos que Pablo también dijo que él era imitador de Cristo (1 Cor. 11:1) y esto implica que él imitó a su Señor fielmente, incluso en su predicación, anunciando el mismo evangelio que él predicó a los judíos. Esto es fácilmente demostrable, ya que en Hechos 28:23, 30 y 31 se lee lo siguiente:

“Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba EL REINO DE DIOS desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas. Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando EL REINO DE DIOS y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento”.

Así que contrario de lo que dice este predicador americano, Pablo sí predicaba el reino de Dios, ¡el mismo evangelio que Cristo predicó a sus paisanos!

“Mi doctrina”

Por otro lado, el apóstol Pablo no sólo hablaba de “mi evangelio”, sino que también hablo de “mi doctrina”, en 2 Timoteo 3:10: Pero tú has seguido MI DOCTRINA, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia”. ¿Concluiremos igualmente que la doctrina predicada por Pablo era distinta de la doctrina de Cristo porque él mismo la llamó “mi doctrina”? Claro que no!  Y es que él mismo dijo que era la doctrina Dios, tal como lo dijo Jesús de su doctrina, en el sentido de que era de Dios, su Padre (Ver Tito 2:10; Juan 7:16)!

Hay pues una terca y reiterada obsesión por deshacerse del evangelio del reino afirmando que Pablo no predicó el reino de Dios a los gentiles, aseveración injusta, que como ya demostramos, no es cierta. Y no sólo en Hechos 28:23,30,31 leemos que Pablo predicaba el reino de Dios a TODOS los que venían a él, sino que también él mismo dijo que predicaba el reino de Dios en Hechos 20:25: “Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro”.

Pablo en otro momento reconoció que el evangelio que él predicaba era el de Cristo, con estas palabras: “Y enviamos a Timoteo nuestro hermano, servidor de Dios y colaborador nuestro en el EVANGELIO de Cristo, para confirmaros y exhortaros respecto a vuestra fe” (1 Timoteo 3:2) 

¿Y qué hay del llamado “evangelio de la gracia”?

Es cierto que Pablo afirmó en hechos 20:24 que predicaba el “evangelio de la gracia”. Sin embargo,  en el verso siguiente, el 25, curiosamente Pablo pasa a decir que él predicaba el reino de Dios. ¿Es que Pablo predicaba dos evangelios distintos al mismo tiempo, uno referente a la gracia y otro referente al reino de Dios? Imposible! El enseñó que sólo había un solo evangelio y no más (Gál. 1:6-9). La única explicación posible es que el evangelio de la gracia de Dios es otro término para el evangelio del reino. Y es que la gracia de Dios por los redimidos consiste en un reino glorioso en el siglo venidero, la era del reino, por la sangre de Cristo. Esto se deja ver en tres pasajes clave:

Hebreos 12:15: Mirad bien, no sea que alguno deje de ALCANZAR la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;

Lucas 20:35: “Mas los que fueren tenidos por dignos de ALCANZAR aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento”.

2 Tesalonicenses 2:14: a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para ALCANZAR la gloria de nuestro Señor Jesucristo.

Por tanto, alcanzar la gracia de Dios es definitivamente alcanzar aquel siglo, y la resurrección de los muertos; y es, a su vez, alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo en la era del reino de Dios. Todo esto significa, finalmente, “alcanzar la salvación”, tal como lo dice Pedro con estas palabras: Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para ALCANZAR la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero (1 Pedro 1:5).

 
Publicado por