Friday 3 september 2010 5 03 /09 /Set /2010 02:16

 

¿TIENE USTED ESPÍRITU DE SABIDURÍA Y REVELACIÓN PARA CONOCER LA ESPERANZA PARA LA CUAL HA SIDO LLAMADO? (Efesios 1:18)

 

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

 

Dice Pablo en Efesios 1:17,18 algo muy interesante: “Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la ESPERANZA a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos”. Pues bien, en estos versículos de la carta de Pablo a los creyentes de Efeso, él les manifiesta su anhelo de que Dios les dé a ellos espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Dios, para que así se alumbre los ojos de su entendimiento para que SEPAN CUAL ES LA ESPERANZA A LA QUE DIOS LOS HA LLAMADO, Y CUÁLES LAS RIQUEZAS DE LA GLORIA DE SU HERENCIA EN LOS SANTOS”.

 

Sin duda alguna, para el apóstol Pablo hay una esperanza que tienen los verdaderos seguidores de Jesús, y que no es compartida por los incrédulos, porque sencillamente ésta ha de entenderse bajo el influjo del espíritu de sabiduría y de revelación. Es por esto que Pablo no cesaba de orar para que los colosenses fueran llenos de sabiduría  para que tuviesen conocimiento pleno de la voluntad de Dios. Dice Colosenses 1:9: “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda SABIDURÍA e inteligencia espiritual”.

 

Ahora bien, si usted tiene falta de este espíritu de sabiduría y revelación, pídasela a Dios, y él se la dará generosamente y abundantemente (Santiago 1:5: Y si alguno de vosotros tiene falta de SABIDURÍA, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada).

 

Por su parte, el apóstol Pedro esperaba que todos los creyentes estuviesen en condiciones de poder dar un testimonio cabal de la ESPERANZA que hay en ellos. Dice él en 1 Pedro 3:15: “Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la ESPERANZA que hay en vosotros”). Aquí Pedro hace alusión a una ESPERANZA singular que tienen los creyentes en Jesucristo, y no de muchas esperanzas. El apóstol Pablo manifestó que sólo había UN CUERPO, UN SEÑOR, UNA FE, UN BAUTISMO, Y UNA ESPERANZA DE VUESTRA VOCACIÓN (Efesios 4: 4-6: “Un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma ESPERANZA de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”).

 

Esto es muy importante, pues debemos saber dar razón puntual de la única esperanza que tenemos los creyentes. ¿Pero cuántos de los que se enorgullecen de ser creyentes están realmente en condiciones para dar razón de la única ESPERANZA presentada por Cristo y sus apóstoles? Bueno, eso lo descubriremos después mientras vayamos leyendo este escrito.

 

La Esperanza revelada por el evangelio

 

Muchos deben comprender que LA ESPERANZA (singular) fue revelada en el evangelio anunciado por Cristo y sus discípulos. El apóstol Pablo lo manifestó así a los Colosenses 1:5, 23: “A causa de la ESPERANZA que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio…Si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la ESPERANZA del evangelio ( o de las buenas noticias) que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro”. Es decir, el anuncio del evangelio es el anuncio de una singular esperanza para los creyentes. Así que es importante saber qué era, o en qué consistía, el evangelio predicado por nuestro Señor. Eso lo veremos enseguida.

En primer lugar, nosotros debemos investigar en qué consiste el evangelio predicado por Pablo, pues sabemos que ese mensaje era el mismo que predicó el Señor. Recordemos que Pablo mismo manifestó que su evangelio era el evangelio de Cristo (Romanos 15:29;16:25). Ahora veamos qué predicaba Pablo a los judíos y gentiles y así sabremos inmediatamente EN QUÉ CONSISTE LA ESPERANZA DEL EVANGELIO que debemos abrigar.

 

Pablo encarcelado por LA ESPERANZA que predicaba

 

En Hechos 23:6,7 Pablo es llevado a juicio ante Agripa, y esto es lo que él le dice entre otras cosas: Y ahora, por LA ESPERANZA de la promesa que hizo Dios a nuestros padres soy llamado a juicio; promesa cuyo cumplimiento esperan que han de alcanzar nuestras doce tribus, sirviendo constantemente a Dios de día y de noche. Por esta esperanza, oh rey Agripa, soy acusado por los judíos, promesa cuyo cumplimiento esperan que han de alcanzar nuestras doce tribus, sirviendo constantemente a Dios de día y de noche.” Aquí Pablo le dice a Agripa que está siendo juzgado por LA ESPERANZA de la promesa que hizo Dios a los padres, una esperanza que esperan alcanzar las doce tribus, sirviendo constantemente a Dios de día y de noche”. Así que la esperanza del cumplimiento de la promesa de Dios hecha a los padres, es lo que contiene el evangelio de Cristo y de Pablo. Es el anuncio o buenas nuevas de la herencia del reino y de la tierra prometida que esperan alcanzar las doce tribus. En Roma, veremos que el apóstol Pablo es puesto en prisión domiciliaria, ¿por qué causa? Pablo responde: “Así que por esta causa os he llamado para veros y hablaros; porque por la ESPERANZA de Israel estoy sujeto con esta cadena” (Hechos 28:20). Así que por predicar el evangelio, que es la esperanza de Israel, él es puesto en cadenas. A los efesios él se presentó como el EMBAJADOR en cadenas. Dice él en Efesios 6:20: “Por el cual soy embajador en CADENAS; que con denuedo hable de él, como debo hablar”. Sí, mis amigos, Pablo era Embajador de un rey y de su reino. El vocablo Embajador implica necesariamente un representante de un soberano y su gobierno. El había estado predicando ardientemente por donde iba que Jesús era el Cristo, y que había otro rey y reino realmente justo y recto, en ciernes (Hechos 17:7).

 

Pero Pablo no era el único embajador de Cristo y su reino. También los creyentes deben ser embajadores del Rey ante a las naciones del mundo, representando a Cristo y su reino para que la gente se reconcilie con Dios y sea merecedor de la esperanza de salvación en su reino que pronto se establecerá en la tierra. Dice Pablo en 2 Corintios 5:20: “Así que, somos EMBAJADORES en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios”. Y en Romanos 5:10 Pablo dice: “Porque si siendo enemigos, fuimos RECONCILIADOS con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando RECONCILIADOS, seremos salvos por su vida” (aquí hay una salvación futura que se producirá cuando entremos en su reino, Heb. 9:28; 1 Pedro 1:5; Mateo 25:31,34; Mateo 19:16-25).

 

Pablo también asocia la esperanza con la ciudadanía de Israel.

 

Dice él a los Efesios 2:12, así: En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin ESPERANZA y sin Dios en el mundo”. Nótese que tener ESPERANZA equivale a decir que uno tiene parte de los pactos de la promesa. Y esto ha hecho con nosotros, los llamados gentiles, seamos aceptados como ciudadanos de Israel”, y por tanto, herederos de la tierra y el reino prometidos por el Eterno a Abraham y a su simiente verdadera. Pablo recalca esto en Romanos 15:12: Y otra vez dice Isaías: Estará la raíz de Isaí, Y el que se levantará a regir los gentiles; Los gentiles ESPERARÁN en él”.

 

Estamos viendo que la esperanza de la iglesia es igual a la esperanza de participar de la promesa de ser ciudadanos de Israel, lo cual implica participar de la tierra y del reino de Cristo. Esto es participar de la gloria de Dios! Dice el apóstol Pablo muy claramente en Colosenses 1:27: “A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas DE LA GLORIA de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la ESPERANZA DE GLORIA”. Recordemos que Pablo asocia el reino y la gloria en 1 Tesalonicenses 2:12: “el cual nos llamó a su REINO Y GLORIA”. En otros textos el reino se confunde con la gloria (Mt 20:20,21 y Mr. 10:35-37).

 

Pablo asocia la esperanza con la vida eterna

 

Sin duda la esperanza final de los hijos de Dios es heredar el reino, lo que significa igualmente obtener la vida eterna. Así que cuando hablamos de la vida eterna en la era venidera, estamos hablando de heredar el reino en la era venidera— la era del reino. Tito 3:7: “Para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la ESPERANZA de la vida eterna”.

 

Por tanto, cuando hablamos de ganar la vida eterna no estamos hablando ganar el tercer cielo como seres desencarnados, sino de heredar el reino de Dios con nuestros propios cuerpos glorificados en la nueva tierra con nuestro rey y soberano, el Señor Jesucristo. Para ello los muertos en Cristo deben ser resucitados primero por el rey en su venida, y los que estén vivos ser transformados a su semejanza, para así poder entrar en su reino, ya que carne y sangre no pueden heredar el reino, ni la corrupción hereda la incorrupción (1 Cor. 15:50). Por eso es que también LA RESURRECCIÓN es una parte de ESA ÚNICA ESPERANZA. Dice Hechos 23:6, así: Entonces Pablo, notando que una parte era de saduceos y otra de fariseos, alzó la voz en el concilio: Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de la ESPERANZA y de la resurrección de los muertos se me juzga”.

 

Y en 1 Tesalonicenses 4:13-18, Pablo dice: “Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen ESPERANZA. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.  Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir (no irnos al cielo!) al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras”.

 

Así que la esperanza es una sola, y es el evangelio ( o buenas noticias) de un reino venidero del Cristo Jesús QUE VOLVERÁ POR SEGUNDA VEZ,  y hará posible que seamos inmortales y reinemos con él en su gobierno mundial desde Jerusalén, la ciudad del gran rey (Mateo 5:33-35, 25:31,34). Esta es la gloria prometida para los justos, la esperanza apostólica de ser parte de la familia de Dios, y gozar de todos los bienes y riquezas venideros como miembros del Israel de Dios. Definitivamente nuestra esperanza es Cristo, su venida en gloria, nuestra glorificación, y nuestro ingreso en el reino con vida eterna.

 

¡Qué maravillosas expectativas tenemos por delante, como lo dice Pablo a los Hebreos!:

 

Hebreos 6:18: “Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la ESPERANZA puesta delante de nosotros“.

 

Así que, a diferencia de los incrédulos, de aquellos que carecen de entendimiento que proviene del espíritu de sabiduría, nosotros sí tenemos una esperanza verdadera que nos produce gozo a pesar de las dificultades de esta vida. Corramos firmes y sin vacilar hacia la meta del Supremo llamamiento, pues sólo los vencedores recibirán su corona de gloria (Fil. 3:14; Mat. 24:13).

 

Muchas más bendiciones para todos ustedes,

 

Mario Olcese

 

www.apologista.wordpress.com

 

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Thursday 2 september 2010 4 02 /09 /Set /2010 03:22

¿REALMENTE ENTIENDE USTED EL EVANGELIO DE LA GRACIA?

¡La Verdad que Muchos Predicadores han olvidado por causa de la Tradición!

 

"…PARA DAR TESTIMONIO DEL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS” (Hechos 20:24)

 

Por  Ingº Mario A Olcese Sanguineti (Apologista)

 

 

¿Cuántos Evangelios Hay en la Biblia?

 

Hay muchas personas que creen que el evangelio de Pablo es el evangelio de la gracia de Dios (Hechos 20:24), mientras que el evangelio de Jesucristo es el evangelio del reino de Dios (Marcos 1:1,14,15). También se dice que Pablo predicaba su propio evangelio de la gracia a los gentiles (Romanos 2:16), mientras que Cristo predicó el suyo propio para los Judíos llamado “el Reino de Dios” (Marcos 1:1, Lucas 4:43). Pero, ¿es posible que existan dos o más evangelios en la Biblia?¿Predicó Pablo un evangelio diferente para los gentiles que nada tenía que ver con el Reino de Dios?

 

 En primer lugar, el propio apóstol Pablo admitió que sólo había un solo evangelio en la

Biblia. Sus palabras son las siguientes:

 

 “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracias de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo, para seguir un evangelio diferente. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado sea anatema.” (Gálatas 1:6-9).

Tome nota el lector que Pablo afirma que no hay otro evangelio que el evangelio de Cristo. El no está diciendo por ningún lado que existe un evangelio para los Judíos y otro para los gentiles. El es claro al decir que sólo hay un evangelio—¡el evangelio de Cristo! De modo que podemos concluir que el evangelio de Pablo era exactamente el mismo evangelio que había predicado Cristo a los Judíos antes que él. En los versos 11 y 12 Pablo añadirá: “Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio predicado por mi, no es según hombre; pues yo no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.” De modo que fue el propio Jesucristo glorificado quien le enseñó a Pablo el verdadero y único evangelio bíblico.

 

 El Singular Evangelio de Jesucristo

 

 “Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios” (Marcos 1:14). En Lucas 4:43 Jesús revela lo siguiente: “Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del Reino de Dios porque para esto he sido enviado”.

 

 En estos dos pasajes, aunque hay otros más, se dice que el evangelio de Cristo es el Reino de Dios***—¡el evangelio del reino de Dios! De modo que acá tenemos un evangelio que consiste en el Reino de Dios. Trágicamente algunos falsos maestros sostienen que el Reino de Dios no es el evangelio, sino que el evangelio procede del Reino de Dios. Es decir, el evangelio es del Reino o familia de Dios**—¡la iglesia!  Ellos dicen que cuando la Biblia menciona “el evangelio del reino de Dios” esto significa que el evangelio procede de la iglesia o reino de Dios”. Ellos no creen que éste consiste en el Reino de Dios. Esta tesis, sin embargo, tiene un problema, y ese problema es que cuando Jesús comenzó predicando el evangelio del reino de Dios, ¡la iglesia aún no había sido fundada! ¿Cómo podría proceder el evangelio de una iglesia aún inexistente?

 

 Ahora bien, si seguimos la lógica de estos maestros, tendríamos que concluir también que cuando la Biblia nos habla del “evangelio de la paz” (Efesios 6:15), del “evangelio de vuestra salvación” (Efesios 1:13), y del evangelio de la gracia este evangelio único procede de la paz, de la salvación y la gracia. Pero, ¿puede el evangelio proceder de la paz, de la salvación y de la gracia?¿No sería más sensato concluir que el evangelio consiste en la paz, en la salvación y en la gracia? Aplique este mismo principio al evangelio del reino de Dios y verá que el evangelio consiste en el reino de Dios y no que procede del reino de Dios.

 

 ¿Qué era el evangelio de la Gracia de Pablo?

 

 En Hechos 20:24 el apóstol Pablo dice que él fue comisionado “…Para dar testimonio del Evangelio de la gracia de Dios”. ¿Pero puede el evangelio de la gracia pasar por alto el reino de Dios? No lo creo. Observe que en el siguiente versículo, el 25, Pablo no ignora el reino de Dios cuando dice: “y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el REINO DE DIOS, verá más mi rostro”. Y en El verso 27 agrega: Porque no he rehuído de anunciaros todo el consejo de Dios”. Pues bien, si juntamos los versos 24, 25, y 27 veremos que el evangelio de la gracia de Pablo incluía el Reino y todo el consejo de Dios. Esto es indiscutible. Pablo jamás enseñó que el evangelio de la gracia consistía exclusivamente en el principio de que somos salvos por fe  sin las obras de la ley. Aunque es verdad que Pablo habló de que somos salvos por la fe y no por las obras (Romanos 3:28), él tuvo en mente muchas cosas más por la frase “el evangelio de la gracia”, como ya quedó demostrado en parte arriba, y que incluía obviamente el Reino de Dios. Más adelante seguiremos mostrando que el evangelio de la gracia incluye otras cosas importantes.

 

 La gracia venidera con la Reaparición o Revelación de Jesús

 

 Muchos estudiantes de la Biblia no se han puesto a reflexionar que Pablo mencionó una gracia futura y aún venidera  en 1 Pedro 1:13. Este crucial versículo nos dice lo siguiente, y por favor presten mucha atención a sus palabras: “Por tanto, ceñid vuestros lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en LA GRACIA QUE SE OS TRAERÁ CUANDO JESUCRISTO SEA MANIFESTADO”. ¡Qué interesante es esto! Hay una gracia que se nos traerá, un don o dádiva que nos traerá Jesucristo en su segunda venida. Recordemos que Pablo predicó el evangelio de la gracia. Ahora tenemos una gracia que vendrá con Cristo en su segunda venida. En los versos 4,5,9 podemos descubrir lo que es esa gracia que se nos traerá el señor y que está reservada por ahora en los cielos:  “para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, RESERVADA EN LOS CIELOS para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar LA SALVACION que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero…obteniendo el fin de vuestra fe, que es vuestra SALVACION (versos 4,5,9). Esa gracia no es otra cosa que la salvación que nos traerá Jesucristo al darnos herencia de algo. He aquí la prueba:

 

 En Mateo 25:31,34 leemos que Jesús, al volver, les dará a los suyos herencia en el reino, herencia que significará la salvación de los hombres. Dicen estos versículos, así: Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria…entonces el rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”. Este es otro aspecto de la gracia que pocos entienden: ¡nuestra salvación dentro del reino de Cristo que se manifestará en su revelación gloriosa! He aquí la segunda prueba:

 

 La Petición por la Salvación de un Joven Rico a Jesús:

 

 En la entrevista de un joven rico con Jesús descubrimos que la salvación postrera (=la gracia venidera) está estrechamente ligada con la herencia del Reino de Dios que Cristo traerá en la parusía. Dice Mateo 19:16-25: “Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué haré para tener la vida eterna? El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno; Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos…el joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el Reino de los cielos. Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el Reino de Dios. Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?”.

 

 Ahora observe el lector 3 frases resaltantes en este singular diálogo del rico con Jesús: ‘Vida eterna’, ‘Reino de Dios’, y ‘ser salvo’. Entonces podemos concluir que la salvación no es otra cosa que entrar en el reino de Dios con vida eterna (S=R+V).

Regresando a Pedro, él claramente afirma que hay una gracia venidera que traerá Jesucristo en su revelación, y esa gracia tiene que ver con la salvación venidera que se completará en nosotros (ver 1 Pedro 1:4,5,9,13). Así que hay una gracia o salvación completa para nosotros cuando Cristo vuelva y lo traiga. El traerá su reino, y se los dará como herencia a su iglesia para que sea completada su salvación. Recuerde que la salvación es tener vida eterna en el Reino como ya lo demostramos arriba. Así que el evangelio de la gracia es el evangelio de nuestra salvación en el reino de Dios con vida eterna. Por tanto podemos decir que el evangelio del Reino (Mateo 24:14) tiene que ver con el evangelio de la gracia venidera (Hechos 20:24) e igual el evangelio de nuestra salvación (Efesios 1:13) y también con el evangelio de la gloria de Cristo (2 Cor. 4:4), pues la gloria y el Reino vienen juntos y muy unidos ( 1 Tes. 2:12).

 

 Además, es interesante lo que Pedro dice en 1 Pedro 5:12: “…os he escrito brevemente, amonestándoos, y testificando que ÉSTA ES LA VERDADERA GRACIA DE DIOS, EN LA CUAL ESTÁIS”. ¿Cuál podría ser esa verdadera gracia a la que se refería Pedro, y en la cual estaban sus hermanos en la fe? La única forma de descubrirlo es leyendo toda su primera epístola, y podremos descubrir lo siguiente:

 

1.- Eran ya renacidos para una esperanza viva para una herencia incorruptible, reservada en los cielos para nosotros. (1 Pedro 1:3,4). ¡Esto se relaciona con el reino! (compare la palabra ‘herencia’ de 1 Pedro 1:3,4 con ‘heredad’  de Mateo 25:31,34, y ‘herederos’ de Santiago 2:5). ¡Todas tienen que ver con el Reino!.

2.- Que estaban guardados para alcanzar salvación en el día postrero (1 Pedro 1:5). ¡Esta salvación está asociada con el Reino también! (Mateo 19:16-25)

3.-Que fueron rescatados de nuestra vana manera de vivir que heredaron de sus padres por la sangre de Cristo en la cruz (1 Pedro 1:18,19).

4.- Recibieron la purificación de sus almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu (1 Pedro 1:22). Sabemos que de los puros de corazón verán a Dios una vez que baje la nueva Jerusalén en el reinado milenario.

5.- Fueron renacidos por la Palabra que vive y permanece en el creyente (1 Pedro 1:23). Este renacimiento está relacionado con el Reino de Dios, ya que el que no “nace de nuevo” por el agua (La Palabra) no podrá ver ni entrar en el reino (Juan 3:3,5).

6.- Eran un linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios (1 Pedro 1:9). Esto también está asociado con el Reino de Dios del milenio, ya que seremos reyes del Reino milenario de Cristo.

7.- Eran herederos de bendición (1 Pedro 3:9).

8.- Andaban en buena conducta (1 Pedro 3:16). Esto también está asociado con el Reino de Dios ya que los de mala conducta no lo heredarán (Gálatas 5:19-21).

9.- Andaban en amor, hospitalarios, sobrios, y fieles orantes (1 Pedro 4:7-9).

10.- Estaban gozosos de los padecimientos por Cristo (1 Pedro 4:13). Este padecimiento está asociado con el reino futuro, pues si padecemos por Cristo, reinaremos con él ( 2 Timoteo 2:12).

11.- Participaban de la gloria que será revelada en la parusía (1 Pedro 5:1), entonces recibirían la corona incorruptible de gloria ( 1 Pedro 5:4,10). Esto se relaciona con el reino futuro, ya que al venir Cristo, nos dará nuestras coronas de reyes.

 

Podemos ver que estar en la gracia es estar expedito para heredar el Reino de Cristo. Es participar hoy de la gloria del reino que será revelada en el futuro en su real dimensión.

 

Definitivamente no hay salvación completa sin el reino de Cristo. Esta salvación en el Reino de Cristo es el otro aspecto de la gracia que vendrá con Cristo en su segunda venida, para completar la salvación de los creyentes que permanecen fieles a él.

 

Entonces es evidente que el reino de Cristo tiene mucho que ver con el evangelio de la gracia de Pablo. De manera que todos aquellos que no quieren ver esta verdad prístina de la Biblia han sido engañados por Satanás. La gracia tiene un aspecto futuro o venidero, y sabemos que la herencia del reino es todavía venidera o futura, una herencia que se completará con la venida del Rey de gloria para arrebatar a los suyos e introducirlos en su reinado milenario (Mateo 25:31,34).

 

La Iglesia primitiva predicaba un nuevo rey y reino:

 

Una de las doctrinas bíblicas más importantes de la Iglesia apostólica fue la proclama de que Cristo es el futuro Rey mesiánico. Sabemos que El evangelismo de Pablo incluía la venida del Rey y de su Reino glorioso (1 Tes. 2:12; Hechos 28:23,30,31). También leemos en Hechos 17, lo siguiente de la predicación de los primeros cristianos: 6 “Pero como no los encontraron, arrastraron a Jasón y a algunos otros hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: “¡Estos que han trastornado el mundo entero han venido también acá, 7 y Jasón los ha recibido en su casa! Todos ellos actúan en contra de los decretos del emperador, afirmando que hay otro rey, uno que se llama Jesús.” Como podemos notar, la predicación de los primeros cristianos definitivamente incluía el anuncio de que había otro rey que gobernaría en Jerusalén, y de allí a todo el mundo.

 

La Entrada en la Gracia:

 

Pablo nos dice que tenemos entrada en la gracia de Dios para una esperanza de la gloria venidera de Dios y su reino. Sus palabras son éstas: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios” (Romanos 5:1,2). Note que tenemos entrada en la gracia, así como tenemos entrada en el Reino de Cristo (Colosenses 1:13), él cual se consumará cuando éste se establezca en la tierra. Jesús le dijo a Nicodemo: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios”. Hoy, los cristianos ya tienen entrada a esa gracia o reposo en Cristo (Hebreos 4:3), el cual se completará en su reino milenario (Heb. 4:9). ¡Procuremos, pues entrar en aquel reposo o gracia que vendrá con Cristo y su Reino! (Hebreos 4:11).

 

Coherederos de la Gracia de vida:

 

Las Escrituras nos dicen que la gracia es una herencia, y que los creyentes son los herederos de ella. Dice 1 Pedro 3:7: “Vosotros, maridos, igualmente vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como vaso más frágil, y como a COHEREDERAS de la gracia de la vida…” (1 Pedro 3:7).Pero igualmente las Escrituras nos dicen que somos coherederos del Reino de Cristo, de modo que esa herencia de la gracia de vida tiene que ver con la herencia del Reino, el cual nuestro Señor establecerá en la tierra en su parusía o venida en gloria. Recuerde que entrar en el reino es entrar a la vida eterna, como ya vimos en el diálogo del joven rico con Jesús en Mateo 19:16-25.

 

También Dice santiago 2:5 “Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del Reino que ha prometido a los que le aman?”.

 

El Evangelio de las inescrutables Riquezas de Cristo:

 

El apóstol Pablo define la gracia en Efesios 3 como las inescrutables riquezas de Cristo. El dice que fue encomendado para administrar la gracia a los gentiles (Efesios 3:1,2). A esta gracia Pablo la llama “el misterio” que estaba escondido y que ahora es revelado a los santos (versos 3-5). ¿En qué consiste esta gracia misteriosa que estuvo escondida por generaciones? En los versos 5-8 Pablo nos lo revelará: “Que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio del cual yo fui hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dada…me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo”.

 

Note ahora que Pablo dice que la gracia llegó a los gentiles para que sean copartícipes de la promesa. ¿Qué promesa? Pues si leemos el capítulo anterior (2), el apóstol Pablo dice: “Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne…en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la CIUDADANIA DE ISRAEL y AJENOS A LOS PACTOS DE LA PROMESA, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación…para crear en si mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz…vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca…Así que ya no sois extranjeros y advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios” (Efesios 2:11-19). ¡Ajá!…¡Este es el evangelio de la gracia de las inescrutables riquezas de Cristo! Que ahora nosotros, los gentiles, somos participantes de la promesa de los pactos de Dios con Israel, y miembros de la familia de Dios. Los gentiles ahora, por la gracia, pueden ser coparticipes y coherederos de la promesa de los pactos hechos a los padres, que incluyen la herencia del mundo venidero (pacto Abrahámico, Romanos 4:13) y del Reino de Cristo (pacto Davídico, Santiago 2:5; Mateo 25:31,34).

 

El misterio que estaba escondido y que fue revelado por Pablo significaba que los gentiles, como los judíos creyentes en Cristo, son un solo cuerpo y herederos de Dios, y beneficiarios por igual de los pactos que él hizo con los padres. Ahora los gentiles tienen a Abraham como padre por la fe (Gálatas 3:7-9) y como sus descendientes legales tienen el privilegio y el derecho de ser herederos del mundo venidero de justicia y de cogobernar con Cristo en su reino en el milenio de justicia. Este es el verdadero evangelio de la gracia de Pablo.

 

www.apologista.blogdiario.com

www.retornoalparaiso.blogspot.com

www.yeshuahamashiaj.org

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Wednesday 1 september 2010 3 01 /09 /Set /2010 18:03

EL EVANGELIO PREDICADO A ABRAHAM DE ANTEMANO: “EN TI SERÁN BENDITAS TODAS LAS NACIONES” (Gálatas 3:8)

Una increíble Ignorancia generalizada

 

Es sorprendente, pero millones de cristianos aún desconocen el contenido exacto del verdadero evangelio (o ‘buenas noticias’) de Jesucristo. Estos “creyentes” suponen que el evangelio es Cristo mismo, o bien el perdón de Dios, o el llamado al arrepentimiento, o el llamado a la salvación de nuestras almas,  e incluso la torá, la Palabra de Dios, la prosperidad, etc. Y aunque cada uno de estos conceptos tiene que ver con el evangelio de Cristo, no son, individualmente, el evangelio de Cristo.

 

El evangelio anunciado de antemano a Abraham

 

Jesús es el primero que viene a anunciar el evangelio a los hombres, aunque ya antes Dios lo había anunciado al patriarca Abraham, según Gálatas 3:8. Este texto paulino nos dice lo siguiente: “Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, DIO DE ANTEMANO LA BUENA NUEVA A ABRAHAM, DICIENDO: EN TI SERÁN BENDITAS TODAS LAS NACIONES”. Nótese que el mismísimo Abraham conoció el evangelio de Dios,  ¡y muchos cristianos aún no saben esto! 

 

Creo que nosotros podemos decir que evangelio de Dios puede ser resumido como el anuncio o buena noticia de que a través de Abraham, “serán benditas todas las naciones de la tierra.” –¿Pero cómo?

 

Esta promesa Abrahámica se remonta desde el mismo llamado de Dios a Abraham para que salga de su tierra, Ur de Caldea, a una tierra que Él le mostraría y que le daría como herencia perpetua a él y a su descendencia después de él. Recordemos que en Génesis 12:1, Gén 13:15 y Gén 15:18, Dios le dice a Abraham que lo bendeciría y que haría de él una gran nación. Le dice que le daría una tierra para él y su descendencia para siempre. Dicha tierra sería desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates. Esta tierra, obviamente, no se localiza en otro planeta, o en el cielo, sino en el actual Oriente Medio de nuestro planeta, donde está ubicado Israel, y por supuesto, sus vecinos musulmanes. Más adelante Pablo explicará que Cristo, y todos los que por la fe son de Cristo, son también la simiente de Abraham, y por tanto, los beneficiarios del pacto Abrahamico. Estas son sus palabras: “Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a SU SIMIENTE. No dice: Y a tus simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es CRISTO. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y HEREDEROS SEGÚN LA PROMESA (Gál. 3:16.29).

 

Hasta aquí podemos resumir que el evangelio o buena noticia anunciado a Abraham es la promesa divina de que a través de él (Abraham) serían benditas todas las naciones de la tierra. Esta promesa vendría a ser conocida como el Pacto Abrahámico.

 

El pacto que Dios hizo con el rey David

 

Más adelante, cuando el pueblo de Israel se convirtió en una monarquía a pedido del pueblo mismo, el Eterno hizo otro pacto importante, pero esta vez con el rey David. En este pacto, resumido en 2 Samuel 7:11-17,  Dios le promete a David que “tu casa y tu reino será afirmada para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente” a través de un descendiente suyo. No obstante, y para sorpresa de muchos, la monarquía del rey David dejó de existir en Israel con la caída del rey impío Sedequías, quien en 586 AC fue depuesto de su trono por Nabucondonosor, y siendo el pueblo fue llevado cautivo a Babilonia para servir al rey invasor como esclavos. Entonces nos preguntamos, ¿incumplirá Dios su promesa porque Él interrumpió la monarquía davídica en 586 AC por la impiedad del rey Sedequías y su pueblo? La respuesta está en Ezequiel 21:25-27, que dice: ”Y tú, profano e impío príncipe de Israel, cuyo día ha llegado ya, el tiempo de la consumación de la maldad, así ha dicho Jehová, el Señor: Depón la tiara, quita la corona; esto no será más así; sea exaltado lo bajo, y humillado lo alto. A ruina, a ruina, a ruina lo reduciré, y esto no será más, HASTA QUE VENGA AQUEL CUYO ES EL DERECHO, Y YO SE LO ENTREGARÉ”. Pues bien, la decisión de Dios de terminar con la monarquía de David no sería para siempre o definitiva, sino sólo hasta que viniera aquel cuyo es el derecho de heredarlo, y a él Dios mismo se lo entregará.

 

De modo que habría una persona de la descendencia de David que recibirá la tiara, la corona y el trono para restaurar el reino y la casa de David, que por ahora están caídos. Esta persona sería justa, recta, perfecta, y devota a Dios; impecable en todo aspecto de su carácter.

 

Un hombre singular e ideal que es descendiente de Abraham y David

 

El evangelista Mateo nos introduce a su evangelio diciéndonos de Jesucristo, lo siguiente: “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham (Mateo 1:1). Con esta sugerente introducción a su evangelio sinóptico, Mateo nos presenta a un interesante candidato para ser el heredero de Abraham y de David, tanto para heredar la tierra prometida, como para heredar el reino de David, sentándose en su trono, que por el momento está vacante.

 

Interesantemente, el evangelista Mateo empieza la biografía de Jesucristo destacando algo  trascendental e importante para todos aquellos que ya conocen los pactos de Dios con los padres. El nos quiere convencer de que Jesucristo es aquel VARÓN designado por Dios para heredar las promesas hechas a los padres. Y nosotros sabemos que Jesucristo es el candidato ideal para heredar la tierra prometida y el trono de David porque él es un hombre recto, perfecto y temeroso de Dios. El es realmente un Hijo de Dios ejemplar, el ungido ideal y perfecto para hacerse cargo del dominio mundial y traer las bendiciones prometidas por el Padre celestial a todas naciones de la tierra. Aquí no hay ninguna promesa de heredar el cielo y vivir para siempre con Jesús como angelitos alados, tocando un arpa o una lira dorada frente al trono celestial. Aquí hay un promesa de bendición que se focaliza en esta misma tierra, pero renovada y purificada. Este es el verdadero mensaje que Cristo vino a predicar, y que llamó: “El Evangelio del Reino”.

 

El Evangelio del Reino

 

Jesús fue del todo claro cuando dijo que fue enviado por Su Padre para predicar el evangelio del reino de Dios. Estas son sus palabras: “Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios, PORQUE PARA ESTO FUI ENVIADO (Lc. 4:43). El apóstol Pablo luego dirá: “Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para CONFIRMAR las promesas hechas a los padres” (Romanos 15:8). Sí, mis amigos, Jesús fue enviado exclusivamente para anunciar el evangelio del reino de Dios, y a confirmar las promesas hechas a los padres. El  llamó a la gente al arrepentimiento, para que por la fe en él, y en su mensaje del reino, viniesen a ser verdaderos hijos de Abraham, y hermanos suyos. Esto no sólo los convertiría en coherederos con él de la tierra prometida a Abraham, sino también en coherederos del reino eterno prometido a David para un descendiente suyo (“aquel varón”), ejerciendo como príncipes co-gobernantes. Si entendemos bien estos dos pactos importantes, podremos comprender cuál es la razón por la cual nacimos en este mundo, si somos verdaderamente los predestinados por Dios.

 

La ignorancia no acaba…¡más bien empeora!

 

Pero esta  ignorancia del verdadero evangelio de Cristo que ya dura 17 siglos, se vio “coronada” cuando los teólogos Alejandrinos lo sustituyeron por un “reino espiritual” o como la iglesia militante. Uno de esos grandes teólogos responsables del cambio fue Agustín de Hipona, quien interpretó el reino como la iglesia. Es decir, el reino ha sido reinterpretado como un asunto que tiene que ver con un reinado presente de la iglesia en la supuesta presente era milenial. También los llamados “evangélicos” han apostatado de la esperanza original cuando comenzaron a enseñar que los cristianos están llamados para  el “reino ahora”, que es un llamado a conquistar el mundo entero para Cristo antes de su regreso. Estos suponen que una vez que se haya convertido el mundo entero al cristianismo, el reino de Cristo habrá llegado, y con él, las bendiciones prometidas. Todo esto resulta inverosímil para quienes conocen a fondo los pactos y promesas de Dios, y además, las precisas enseñanzas de Jesús con respecto a su reino y reinado venideros. Realmente es sorprendente ver cómo muchos evangélicos han apostatado de la fe original tratando de construir el reino ahora en la tierra sin la misma presencia personal del rey del reino. Estos creen que están ayudando a Jesús a establecer su reino, cuando lo que en realidad están haciendo es engañar a la gente y conducirlas a su perdición, al hacerles creer en otro Jesús y otro evangelio que no se parece al original. Sin duda alguna, Satanás está haciendo un trabajo muy sutil para confundir a los potenciales creyentes, y también a los que dudan, o no creen, para que no se salven. Es por eso que Dios me llamó para corregir este error de las iglesias, tanto de la católica, de la evangélica, de la protestante, de los llamados cultos, especialmente los Testigos de Jehová, los Adventistas del Séptimo Día, y los Mormones, a través de mis blogs que muchos de ustedes ya conocen bien. Y esto lo digo con humildad, porque sé que mi mensaje no es humano, sino que emerge de las mismas Escrituras. Todo lo que he venido predicando del reino en los más de 200 artículos que he escrito no son de mi inspiración, sino que son fruto de años de estudio y escudriñamiento de las Santas Escrituras, la Biblia. Yo no soy ningún profeta, ni iluminado; soy simplemente un bereano que habla donde la Biblia habla, y calla donde la Biblia calla. Es decir, no voy más allá de lo que está escrito. Esta es la “fórmula” para no desviarse de lo que Dios quiere revelarnos. Pero muchos han olvidado estos principios para impregnar en la Biblia sus prejuicios, doctrinas y conceptos heredados del paganismo, a través de Roma y Grecia (Platonismo).

 

La Biblia es un libro escrito por Hebreos, y debe ser entendida bajo la mentalidad y el contexto Hebreos, no Griegos. Este es otro secreto del éxito de una exégesis sana.   

 

Dios los bendiga!

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 1 comentarios
Wednesday 25 august 2010 3 25 /08 /Ago /2010 08:09

 

Autor: Anónimo

 

Durante toda la Escritura percibimos que constantemente hay una referencia a dos etapas o períodos de tiempo, o siglos, a los cuales los profetas y el Señor mismo se refieren, y que es muy importante que sepamos ver que están ahí, y que nos hablan de eventos muy importantes, pero diferentes. En uno las cosas no son tan buenas, y en el otro son mucho mejores; en uno somos extranjeros y peregrinos, y en el otro, reyes y sacerdotes. El santo católico conocido como san Agustín, que tenía una fuerte tendencia a espiritualizar las escrituras, al ver que el lado deseado no llegaba, y que el reino esperado no era establecido, concibió la triste idea de que el milenio no era real, sino alegórico, y que éste había llegado en la primera venida de Cristo. Así que la iglesia Católica Romana era para él el Reino de Dios, y siguiendo esta visión terrible, la iglesia católica pasó a convertirse en un falso reino de Dios, con el Papa como rey, y los arzobispos como sus ministros/príncipes, cuya misión sería cambiar el mundo, influenciándolo desde su estamento, y establecer el reino por las buenas obras (o por las malas), algo que nunca consiguieron, ya que esto sólo el Mesías lo puede hacer con su poder sobrenatural, y el mundo está cada vez peor, sin mejorar nada, sino que cada vez hay más muerte, más hambre, más pobreza y más injusticia por donde lo miremos.

 

Estos clérigos pensaron influenciar el planeta hasta transformarlo y dominarlo con los métodos del mundo, quitando la Biblia  de la mano de sus fieles, para que no se enterasen de nada, mientras permitían entrar a Aristóteles y a Platón como doctores de la iglesia. La jerarquía no permitió al pueblo leer las escrituras con la excusa de que sólo la clase eclesiástica podía leerlas e interpretarlas, para así convertirse  en la religión más “aguanta todo” y tirana, la Babilonia religiosa del mundo, que todo lo acepta a cambio de dinero, y convertida  en una feria de circo, llena de vanidades, con santos para todas las barbaridades y deseos mundanos, de los cuales  la  palabra nos manda apartarnos. De ahí que hayamos visto a la iglesia católica cometiendo los mas terribles fallos, robos, asesinatos, abuso de menores, y muchísimas obscenidades que ni ellos mismos ocultan, y se sumieron en una oscuridad más grande, y todos los suyos condenados y atados por sus ritos religiosos que no conducen a la vida sino a la muerte. Estos han llevado a las pobres fieles a practicar las idolatrías más descabelladas, el culto a los muertos, y muchas mentiras más con las cuales nadie puede entrar al Reino de Dios. Dice LUCAS 11:52, así:  ”¡HAY DE VOSOTROS INTERPRETES DE LA LEY!, PORQUE HABEIS QUITADO LA LLAVE DE LA CIENCIA; VOSOTROS MISMOS NO ENTRASTEIS Y A LOS QUE ENTRABAN SE LO IMPEDISTEIS”.

 

Esto que Yashúa dijo a los falsos escribas y sacerdotes de su época, es lo mismo que les sucede a todas las organizaciones  religiosas que inventan cultos y religiones, ritos repetitivos y adoración a demonios, disfrazados de santos y vírgenes, que atan a los miembros de sus congregaciones con el miedo de que sólo con ellos serán salvos, y así no entran ni dejan entrar al reino, mientras les sacan todo el dinero posible en sus celebraciones, ya sean en diezmos, ofrendas, bodas, bautismos, procesiones, misas de difuntos, y un sinfín de estafas que nada tienen que ver con el evangelio del Reino de Dios que el Señor predicó, para mostrarnos el camino, derramando su preciosa sangre por nuestros pecados y librarnos de esta etapa mala en la que estamos sumergidos, de la cual solo él nos librará. Dice GALATAS 1.4, así:   “EL CUAL SE DIO A SI MISMO POR NUESTROS PECADOS, PARA LIBRARNOS DEL PRESENTE SIGLO MALO”.

 

Así que el Señor se entregó a sí mismo por todos nosotros para librarnos de esta época mala, perversa, y corrupta. El Señor no dice que este tiempo sea bueno, sino malo, y nos libra de todas las ataduras del presente siglo que sólo nos ofrecen la vanagloria de la vida y los deseos de los ojos.  Pero Yahshúa, en cambio, nos dice que nuestros tesoros los hagamos y depositemos en nuestra cuenta celestial, y de esta manera el Señor nos ofrece romper todas las ataduras que sólo él   puede desatar, si humildemente lo seguimos hacia el sitio de destino: “El Reino de Dios en el siglo venidero”. Dice LUCAS 18:30, así:  “Y EN EL SIGLO VENIDERO  LA VIDA ETERNA”.

 

De modo que todo es una preparación para poder entrar al Reino con vida eterna cuando venga el siglo venidero y glorioso con Cristo, y podamos reinar con él; causa por la cual Yahshúa también entregó su vida por nosotros.

Está muy claro que para entrar al Reino ha de ser con nuevos cuerpos, dotados de vida eterna, ya que con estos cuerpos de carne y sangre no se puede pasar ni heredar el Reino de Dios incorruptible que viene.  Por lo cual seguimos orando así: “que venga el Reino”, y buscándolo cada día (Mt. 6:33) como él nos enseñó, ya que no somos nosotros los que lo establecemos, sino el Padre Todopoderoso, quien ordenará que descienda a la Tierra para que recibamos la herencia que Él ha preparado para los que lo aman. Dice Mateo 25:34, así: Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”.

 

Dice MATEO  20:20-21, así: “ENTONCES SE LE ACERCO LA MADRE DE LOS HIJOS DE ZEBEDEO CON SUS HIOS, POSTRANDOSE ANTE EL Y PIDIENDOLE ALGO”…”ORDENA QUE EN TU REINO ESTOS DOS HIJOS MIOS SE SIENTEN EL UNO A TU DERECHA Y EL OTRO A TU IZQUIERDA”. Es muy interesante ver como la madre de  Santiago y de Juan se acerca al Señor creyendo que el Reino del Mesías sería pronto una realidad en Jerusalén. Ella no pide para ellos alguna cosa material para el presente siglo malo, como dinero, salud, comodidades, sino que la celosa madre le pide para sus hijos los dos mejores ministerios en el gobierno del Rey, en el Reino que se establecería en Jerusalén, el cual ella pensaba que sería de inmediato. Este asunto los discípulos lo tenían clarísimo y sabían que el Reino de Dios era la meta, y era una monarquía, como la de David, y que Yahshúa era el Ungido para ocupar el trono vacante, y que ellos gobernarían  con él en su respectivos tronos (Mat. 19:28). Es por esto que cuando se acercan a Jerusalén, todos pensaban que el Reino se manifestaría de inmediato, por lo cual él tiene que darles la parábola de las Diez Minas, que explica que primero él debe recibir un reino en un país lejano, para luego volver (Ver. Lc 19:11.25). ¡Tremendo!, que seguridad tenía la madre acerca de cuáles eran las cosas que tenían que suceder con el Mesías, debido a que ese tema era el predominante entre las enseñanzas del Mesías, los cuales todos giraban alrededor del Reino de Dios. Esto es algo que hoy en día muy pocos tienen tan claro en las diferentes iglesias y denominaciones, cuyos miembros piensan mas bien en un futuro reino  en los cielos muy transparente, etéreo e indefinido.

 

El Reino de Dios que predicó Yahshúa, pero que dejó clarísimo que era aún futuro, estaba claramente definido como un futuro gobierno en la Tierra y en Jerusalén, lugar que será donde él se sentará en el trono como Rey del Reino cuando regrese. Dice MATEO 5:34-35, así:  “NO JUREIS DE NINGUNA MANERA”…….”NI POR JERUSALEN, PORQUE ES LA CIUDAD DEL GRAN REY”. En el pasaje de Marcos, capítulo diez, en donde se narra sucede el triste acontecimiento de un joven rico que no podía seguir a Yahshúa porque no esta dispuesto a renunciar a sus riquezas materiales,  podemos apreciar que cuando Pedro se refiere al grupo selecto, diciendo: ¿que recibirían ellos, que lo habían dejado todo por él?, entonces el Señor les dice que todos los que hubiesen dejado, familia y bienes por él y por el evangelio en este siglo malo, recibirían cien veces más, y en el siglo venidero  recibirían la vida eterna, que es la salvación que Dios otorga a aquellos que le son fieles y le obedecen para entrar al Reino de Cristo. Dice  SAN MARCOS 10:29-30, así:  Respondió Jesús y dijo:  –De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, 30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, aunque con persecuciones, y en el siglo venidero la vida eterna.

 

Así que el Señor a través de sus diferentes enseñanzas en los evangelios, nos sigue hablando de estos dos siglos para ayudarnos a entender algunas cosas. Dice LUCAS 16:8   “PORQUE LOS HIJOS DE ESTE SIGLO, SON MAS SAGACES  EN EL TRATO CON SUS SEMEJANTES, QUE LOS HIJOS DE LUZ”.  Este pasaje describe claramente que los hijos de este mundo, o del maligno, que sembró su semilla cuando envenenó a Eva, son mas listos en los negocios y tratos políticos en el mundo, que los hijos de la luz, que son el pueblo de Dios, que soportan las persecuciones de la  serpiente en este siglo malo, y esperan la manifestación del Reino en el cual recibiremos todas las promesas hechas a los padres. Dice LUCAS 20:34-35, así:  ”Entonces respondiendo Jesús, les dijo: –Los hijos de este siglo se casan y se dan en casamiento, pero los que son tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan ni se dan en casamiento.”

 

 También nuestro amado Pablo nos habla de algunos dones y poderes que algunos han gustado, pero que serán plenamente manifestados en el Reino de Dios. Dice HEBREOS 6:5, así:  “Y ASIMISMO GUSTARON DE LA BUENA PALABRA DE DIOS Y LOS PODERES DEL MUNDO VENIDERO”. En este momento el mundo se encuentra sumergido en los deseos y corrientes del príncipe de la potestad del aire, y este espíritu de las tinieblas opera en los hijos de desobediencia que tiene bajo su control. Como dijo en su epístola, Juan: “EL MUNDO ENTERO ESTA BAJO EL MALIGNO”,1 JUAN 5:19. Así que él nos libertó de esta cadena y atadura y nos redimió mediante su sangre, y es por eso ahora somos suyos. EFESIOS 2:2  dice: “SIGUIENDO LA CORRIENTE DE ESTE MUNDO, CONFORME AL PRINCIPE DE LA POTESTAD DEL AIRE, EL ESPIRITU QUE AHORA OPERA EN LOS HIJOS DE DESOBEDIENCIA”. Por esto también habla Pablo del presente siglo malo como uno al cual no pertenecemos, y no debemos acomodarnos a él, ya que sólo el Señor lo reemplazará por su Reino cuando venga con poder y gran gloria. Pero nosotros no debemos  conformarnos a él, sino renovar nuestro entendimiento. ROMANOS 12:2, dice:  “NO OS CONFORMEIS A ESTE MUNDO, SINO TRANSFORMAOS, POR MEDIO DE LA RENOVACION DE VUESTRO ENTENDIMIENTO”. Graciosamente, ni siquiera el ejercicio físico nos recomienda el apóstol, por ser algo perecedero, pero sí nos recomienda que nos entrenemos en algo que si aprovecha en este tiempo presente, con promesas de bendición en este tiempo y en el venidero, que es “la piedad”; En 1 TIMOTEO 4:7-8 , leemos:  “DESECHA LAS FABULAS PROFANAS Y DE VIEJAS Y EJERCITATE  PARA LA PIEDAD, PORQUE EL EJERCICIO CORPORAL PARA POCO ES PROVECHOSO, PERO LA PIEDAD PARA TODO APROVECHA, PUES TIENE PROMESA DE ESTA VIDA PRESENTE Y DE LA VENIDERA”.

 

Asímismo vemos que cuando Pablo habla a los efesios de este tema, les dice claramente que todas las bendiciones y abundantes riquezas de la gracia de Dios para con nosotros serán manifestadas totalmente en el siglo que viene, que está ya acercándose rápidamente hacia nosotros, y que entrará en todo su auge cuando el Señor vuelva con poder y gran gloria a este mundo como el León de Judá a establecer su Reino eterno en esta tierra. Dice efesios 2:7 , así: “Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús”.

 

Bendiciones para todos y que venga el reino pronto!

 

www.apologista.wordpress.com

 

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 1 comentarios
Wednesday 25 august 2010 3 25 /08 /Ago /2010 08:02

NUESTRA SALVACIÓN ES LA ESPERANZA DE ENTRAR AL REINO

 

 

 

 

 

Autor anónimo

 

Todos hemos oído predicaciones acerca de la salvación, y a muchos grandes evangelistas proclamando la salvación eterna tras la oración de fe. Pero queridos hermanos, vamos a ser realistas, y a repasar las Escrituras, para comprobar qué es realmente lo que dicen éstas acerca de nuestra salvación. Veamos si ésta es algo que recibimos para siempre, y que no podemos perder de ninguna manera, o si tal vez es algo gratuito, pero que debemos cuidar con temor y temblor.

 

Yo me inclino a creer que es algo más parecido a esto segundo, que a lo primero, por lo cual aconsejaría a todos que sigan manteniéndose firmes en la fe, con los ojos puestos en Yahshúa el Mesías,  llenos de su Palabra, y envueltos en su obra hasta que él regrese, o hasta que nuestro tiempo en este planeta acabe y nos toque descansar hasta su regreso. Porque lo que el Maestro nos ha prometido es la vida eterna, y esta promesa es la esperanza más grande y maravillosa que nadie jamás pudo soñar, ya que vamos a ser participes de la naturaleza divina, y desde que estamos en el Mesías, tenemos una esperanza que antes no teníamos, ni remotamente, pero que ahora si tenemos. Dice EFESIOS 2:12, así: ”En aquel tiempo no tenían Mashíaj. Estaban apartados de la vida nacional de Israel, extranjeros a los pactos que personifican la promesa de YAHWEH. Estaban en este mundo sin esperanza y sin Elohim”.

 

 Lo cierto es que estábamos todos vacíos, sin el Todopoderoso, y sin ninguna esperanza, y sólo confiados en las mentiras del mundo. Así que, en principio, la salvación que recibimos es ser participantes de todas las promesas hechas por Yahweh Elohim a Abraham, que son las promesas a Israel, de  las cuales estábamos totalmente excluidos antes de conocer al Mesías, y de las cuales ahora podemos aspirar a heredar como miembros de la familia del Altísimo. 

 

Esta no es una salvación diferente, made in USA, y que nos dice que una vez salvos, salvos para siempre jamás. Pues gracias a Yahweh esa no es la salvación del Mesías Yahshúa, sino que la esperanza del Mesías es “la esperanza de Israel”, de la cual ahora somos nosotros participes, nosotros que hemos sido injertados en el buen olivo, participantes en la carrera a la meta, “el Reino”, para entrar por la puerta y recibir la salvación que está reservada para nosotros en los cielos, y que el Mesías nos entregará cuando regrese, y no antes. Pero ahora tenemos la más grande esperanza de heredarla de manera amplia generosa. Dice 1 PEDRO 1:3, así:   ”Alabado sea Elohim, Padre de nuestro Adón Yahshúa Ha Mashíaj, quien según su gran misericordia, ha hecho que por medio de la resurrección de entre los muertos de Yahshúa Ha Mashíaj, nos hizo renacer a una esperanza viviente”.

 

Así que lo que hemos recibido a través del nuevo nacimiento, y de la fe en Yahshúa el Mesías, es una esperanza viva de que si permanecemos en él, no seremos avergonzados, y recibiremos este tesoro que está guardado para nosotros en los cielos, porque el Todopoderoso, que no es ningún mentiroso, ha preparado esta vida para nosotros y determinado que la recibamos en todo nuestro ser en el tiempo venidero, para lo cual ahora nos ha dado esta maravillosa esperanza que antes no teníamos en lo más mínimo, pero que ahora sí nos ha sido predicada, por lo cual hemos pasado a ser miembros de esta gloriosa familia de la esperanza. Dice TITO 1:2-3, así:  ”Y están basados en cierta esperanza de vida eterna. YAHWEH, que no miente, prometió esa vida antes del principio del tiempo; mas, a su debido tiempo, manifestó públicamente su palabra por medio de la proclamación con la cual he sido confiado por orden de YAHWEH nuestro Salvador. Por lo que nos queda más que probado que esta salvación, que incluye, según hemos estado explicando con anterioridad, “la vida eterna y la entrada al Reino”, nos será entregada mas adelante, y vemos claramente que entonces el contrato de nuestra salvación ha sido realizado en esperanza, y siendo esta el elemento principal a través de la cual hemos adquirido esa promesa divina que se encuentra en el paquete de nuestra salvación, que aunque ahora no la vemos, ya que si la viésemos la tendríamos, y ya no sería esperanza, sino un hecho consumado, seguimos esperando con fe y paciencia, por lo cual el Todopoderoso sigue produciendo por medio de la prueba de nuestra fe, el elixir de la paciencia que no tenemos por naturaleza y necesitamos para no salirnos del camino debido a la impaciencia de la carne. dice ROMANOS 8:24-25, así: ”Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; ya que lo que alguno ve, ¿para qué esperarlo?  25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos”.

 

Esta esperanza es real para todos aquellos que hemos creído en el Mesías, y debemos estar tranquilos, porque así como sabemos que nuestro Maestro está ahora a la derecha del Padre Yahweh, en el Cielo, así también nuestra esperanza está muy bien guardada en el Mesías, y sabemos que cuando él se manifieste, entonces también será manifestada con él nuestra esperanza, y nos será entregada en aquel día, porque sabemos que fiel es el que prometió, y sabemos en quién hemos creído. Dice COLOSENSES 1:5 , así: ”A CAUSA DE LA ESPERANZA QUE OS ESTA GUARDADA EN LOS CIELOS. DE ESTA ESPERANZA YA HABEIS OIDO POR LA PALABRA VERDADERA DEL EVANGELIO”.

 

Vemos que cuando Pablo les habla a los romanos acerca de la llegada del tiempo de la salvación, lo hace indicando que ésta es posterior al momento en que nos convertimos al Mesías, y creímos por primera vez, por lo cual aparece un lapso de tiempo desde el nuevo nacimiento del espíritu, hasta la salvación del alma, que pacientemente espera con el cuerpo, la llegada de aquel glorioso día, de la misma forma en que se espera la hora de un parto, el cual nadie puede adelantar, ni retrasar, porque tiene un tiempo perfecto establecido por el Todopoderoso. Así también es nuestra salvación, tiene un tiempo que sólo Yahweh conoce. Dice ROMANOS 13:11, así: Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño, porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”.

 

Es por esto también que cuando hablamos de la segunda venida del Mesías, y del establecimiento del Reino, también lo hacemos de la manera que los primeros discípulos se refrían al evento, como el de una “esperanza bienaventurada”, que es la muy bendecida esperanza que alberga todo creyente en su corazón, sabiendo que somos coherederos juntamente con el Rey, y con Abraham, y con toda la familia de Yahweh, de la herencia que el Padre ha dispuesto para nosotros. Dice TITO 2:13, así:  “MIENTRAS AGUARDAMOS LA ESPERANZA BIENAVENTURADA Y LA MANIFESTACION GLORIOSA DE NUESTRO GRAN DIOS Y SALVADOR YAHSHÚA EL MESÍAS”.

 

En la medida que vamos profundizando en la esperanza, vemos que se nos dice que debemos permanecer en la fe, y se nos insiste en que no nos movamos de esa esperanza, sino que permanezca firmemente cimentada nuestra vida en esta roca del Altísimo, y esperanza de gloria en el Mesías. Dice COLOSENSES 1:23, así:  “ Pero es necesario que permanezcáis fundados y firmes en la fe, sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo y del cual yo, Pablo, fui hecho ministro”.

 

Sabemos que la esperanza es también parte fundamental de la armadura con la cual debemos vestirnos cada día para poder hacer frente a todas las asechanzas del maligno. Este malvado tiene propuesto hacernos la vida imposible para que no mantengamos vivos y  sujetos a aquel que nos sostiene y vivifica cada día, y fracasemos en la lucha. Dice 1 TESALONICENSES 5:8, así:  ”Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de la fe y del amor, y con la esperanza de salvación como casco”. Por eso, más que nunca, ahora debemos guardar este tesoro maravilloso que  nos dio, y trabajar con esta esperanza cada día, compartiéndola con otros para que la vida eterna que viene a través suyo se derrame abundantemente, recordando siempre que son tres los elementos más maravillosos, que el Todopoderoso nos dio, para hacer su obra y llegar a la meta; y uno de ellos es la esperanza; 1 CORINTIOS 13:13, dice:  “AHORA PERMANECEN LA FE, LA ESPERANZA Y EL AMOR, ESTOS TRES; PERO EL MAYOR DE ELLOS ES EL AMOR”.

 

www.apologista.wordpress.com

 

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 1 comentarios
Friday 20 august 2010 5 20 /08 /Ago /2010 19:44

VERDADES CONTUNDENTES ACERCA DEL REINO DE DIOS

 

Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

 

 El estudio está hecho a manera que los nuevos en las cosas de Dios puedan entendrlo sin dificultades.

 

 El Reino de Dios, en las conclusiones del Antiguo y del Nuevo Testamento, indican que será un Reino concretamente terrenal. Este Reino anunciado por los profetas de Dios en el Antiguo Testamento tendrá un jefe elegido previa y divinamente, una cabeza por demás excelente que lo gobernará como un Reino político y espiritual y el cual los creyentes de estos tiempos de remarcada aridez espiritual, de sequedad de amor, esperan con paciencia entre indeseables luchas, en medio de pruebas y seductoras tentaciones en esta oscura y tentadora edad presente. Y me refiero a Cristo, el Hijo de Dios, el que ha recibido del Padre la suma potestad para gobernar el mundo el día de mañana por todo un Milenio. El Salmo 2 lo muestra de esta manera:

 

 «Pero yo he puesto mi rey Sobre Sion, mi santo monte. Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra. Los quebrantarás con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzarás» (Sal. 2:6-9).

 

 Es evidente que esto no exhibe un Reino de Dios en los corazones de los creyentes, pensamiento regularmente enseñado en los medios “cristiano-evangélicos”. Esta exigencia es muy difícil que se acomode al contexto de los versos presentados con anterioridad. Su literalidad es contundente. Es de interés comentar que en el método de interpretación espirtualizada no se muestra el Reino de Dios como una armoniosa [unidad] debido a que es una interpretación caprichosa y demasiado confusa, contrariamente a lo que el método literal de interpretación nos otorga. En los textos que ya vimos se expone a un Rey, a un importante y especial Soberano que consumirá en su Ira a los impíos e insujetos en su ardiente regreso (Mt. 24:27, 29; Ap. 6:16-17; Ap. 16:16; Ap. 19). Es imposible hallar aquí rasgos de un gobierno espiritual puro confinado en las regiones celestiales y en las que Dios el Padre habita en compañía de sus benditas miríadas angélicas. Este Reino no será incorpóreo ni estará desunido con lo material. Será [espirtual] porque los decretos y mandatos del Creador serán cristalizados efectivamente por el que lo gobierne y por los que serán gobernados. Será un Reino de extensión universal, cronológicamente temporal, en el que habrá cambios radicales sociales y económicos para un bien común, donde las guerras serán abolidas, y el «conocimiento de Dios» se coronará glorioso y resplandeciente (Is. 11:9).

 

 El Reino de Dios será un Reino político (Sal. 2:6), uno [monárquico], porque uno solo gobernará, Dios, por medio de su representante o regente terráqueo, el Cristo, el Hijo del Hombre (Mt. 24:30), el Mesías Humano de Dios. Este Reino será espiritual por fundamento y terrenal en su manifestación exterior, porque Cristo lo regirá visiblemente sobre el trono de David, su padre (Is. 9.7; Lc. 1:32). El profeta Isaías hace hincapié en esta cuestión:

 

 « . . . sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío» (Is.1:4).

 

 No habrá otro lugar más que en la tierra en que el Reino de Dios será establecido:

 

 «No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar». (Is.11:9).

 

 «Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido» (Dn. 7:13-14).

 

 «Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad» (Mt.5:5).

 

 Cristo, como el Hijo de David, se sentará en el trono de su gloria para reinar la tierra por mil años (Mt. 25:31; Ap. 20:4, 6). La profecía veterotestamentaria nos revela con respecto a este Reinado terrenal del Mesías de Dios. Veamos, pues:

 

 «Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente» (2 S. 7:16).

 

 (véase además por favor: Sal. 89:20-37; Is. 11; Jer. 33:19-21).

 

Cristo, como el futuro Rey terrenal prometido y del linaje de David, es anunciado por el heraldo celestial para este propósito:

 

«Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin» (Lc. 1:31-32).

Cristo reinará el mundo regenerado de manera personal; esto es visto en Jer. 23:6; Zac. 14:9; Is. 11:3, 4; Sal. 72:6-11. El gobierno de Cristo se caracterizará por una paz y justicia universal ( Is. 2:4; Sal. 72:7; Is.11:4, 5; Jer. 23:5, 6., respectivamente). Cristo regirá la tierra «con vara de hierro» (Sal. 2:8, 9; Ap. 2:27; 19:15), bajo los mandatos establecidos por su Padre y Dios, quien le ha dado «poder» y «autoridad» para gobernar en su Nombre (Mt. 28:18).

 

El Reino de Dios será uno Teocrático.

 

Se define Teocracia al gobierno del estado mediante la inmediata dirección de Dios. Ejemplo tenemos de esto, el reino teocrático bajo los reyes. Para Dios, el modo ideal de gobierno sería el monárquico. Este gobierno o reinado monárquico estaría dirigido por un rey propuesto por su perfecta voluntad. Dicho [rey] se le había prometido antes al patriarca Abraham (Gn. 17:5-7) y a Jacob (Gn. 35:11). A Saúl se le otorgó la profesión de rey por designio celestial (1 S. 12:13). Este rey debía estar capacitado en su formación religiosa para reinar un gobierno de características célicas y políticamente terrenales, ya que habría de sentarse, como sustituto de Dios, «en el trono del reino de Jehová sobre Israel» (1 Cr. 17:14; 28:5; 29:23). Sería el «ungido de Jehová» (1 S. 24:10; 26:9; 2 S. 1:14). Jamás nunca el Reino de Dios fue presentado en el Antiguo Testamento como un tipo o prefigura. El pacto y las profecías que convergen en una encomiable unidad nos muestra su palpabilidad futura que es nítidamente corroborada en el Nuevo Testamento. Cuando Saúl desobedeció a Dios, la autoridad que una vez tuvo como rey fue traspasada a David (1 S. 16:1-13). Esta [transeferencia de poder] está relacionada indudablemente con el despliegue del futuro Reino de Cristo en el mundo. La Biblia revela que Dios hizo un pacto con el rey David, un pacto incondicional en el que le aseguró que su reino no terminaría y que «uno» de su linaje habría de reinar por siempre (2 S. 7:16). Este descendiente real se devela en Lc. 1:31-32, y es Jesús, el Cristo, el designado para gobernar el mundo, que por ser la Raíz de David él es el Heredero legítimo Humano del trono davídico (Is. 11:1, 10; Os. 3:4-5; Jer. 23:5; Zac. 3:8; 6:12; Ez. 34:23; 37:24; Mt. 1:22-23; 22:41; Ap. 22:16). Cristo, en su segunda venida, es descrito como Rey de reyes y Señor de Señores (Ap. 19:16). Existen muchas textos Escriturales dando fe de qué Cristo reinará sobre la tierra pero no en el «tercer cielo» (véase Is. 2:1-4; 9:6-7; 11:1-10; 16:5; 24:23; 32:1; 40:1-11; 42:1-4; 52:7-15; 55:4; Dn. 2:44; 7:27; Mi. 4:1-8; 5:2-5; Zac. 9:9; 14:16-17).

 

El Reino de Dios es por naturaleza escatológico, es decir, que su erguimiento y manifestación habrá de ser futura. No es viable su perceptibilidad hogaño, sino hasta que sea depuestos todos los gobiernos del mundo actual, cuando Cristo venga por segunda vez a destruirlos en la increpancia de su Dios, en efecto, para siempre. Con respecto a este Reino de Dios escatológico, en Dn.2:44, 45 se comenta que en «los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido». «Estos reyes» de los que Daniel habla son los que componen el [reino dividido], que son los [pies y los dedos mezclados con hierro y barro cocido] en Dn. 2:41. «Estos reyes» o «reinos», [harán alianzas humanas], aunque entre ellos no estarán cohesionados con firmeza. Esto sucederá un poco antes del regreso de Cristo. «Estos reyes» son los «diez cuernos» o «diez reyes» que aparecen en la cuarta bestia de Dn. 7:7. Dios establecerá su Reino terrenal después de que «estos reyes» o «cuernos» «por una hora hayan recibido autoridad como reyes juntamente con la bestia» (Ap. 17:12), con Anticristo Final, el temible y ambicioso monarca del postrer poderío gentil (Ap. 17:13). Dn. 7:25-27 nos hace ver que los «diez reyes» son continuados por por el Reino que será «dado al pueblo de los santos del Altísimo». En el tiempo de «estos reyes», Cristo, que es la «Piedra que no fue cortada con mano humana», caerá sobre la imagen de Dn. 2:31 y que representa los reinos habidos más importantes de las civilizaciones del mundo; y precisamente, arremeterá con el último, con el del Anticristo escatólogico, representado por los [pies y los dedos] de la estatua polimetálica, por la base que la sostiene. Cuando esto suceda, la «Piedra que hirió la imagen será hecha un «gran monte» que llenará toda la tierra, es decir, este «gran monte» representa el Reino de Dios que la Piedra hiriente, Cristo, gobernará triunfante por largo tiempo y en santa paz. Únicamente de este modo los reinos del mundo se trasnsformarán en el Reino de «Nuestro Dios y de Su Cristo» (Ap. 11:15). Jerusalén será la capital política y religiosa de este maravilloso Reino, en la hermosa y renovada tierra Milenaria (Is. 2:2-4; Mi. 4:1-3; Zac. 14:16-19).

 

Es clarísimo que el Reino de Dios no pude ser la Iglesia porque nada de esto se ha visto en ella. La profecía del Reino de Dios sólo se cumplirá con el regreso de Cristo y con la resurrección de los santos en general, a los que han pertenecido a la Iglesia y a los del Antiguo Testamento (1 Ts. 4:16-17; Dn. 12:2a y b, 3).

 

No es nada considerable pensar que el Reino de Dios sea sinónimo del Reino Eterno o del «tercer cielo» en donde uno supuestamente va en el momento de la muerte, de tal forma que no tenga ninguna relación con la tierra. Tampoco se detecta en la Biblia que sea un “reino inmaterial” o “etéreo” en el que Dios “reina en los corazones” de cada creyente en Cristo. Este [Reino] tampoco tiene que ver un mover nacionalista de parte de Israel que la convertirá en un estado político independiente.

 

No cabe duda, por lo que se establece en las Santas Escrituras, que el Reino de Dios será una manifestación en el orbe terrenal del poder, de la voluntad y de la soberanía de Dios, de forma que este reino se conciba espirtual y materialmente. Esto es lo mejor que se apega en su contenido.

 

Los dejo con estas preciosas y esperanzadoras letras del Ireneo de Lyon, Padre de la Iglesia Primitiva:

 

«. . . Esto es lo que recuerdan haber oído de Juan, el discípulo de Jesús, los presbíteros que lo conocieron, acerca de cómo el Señor les había instruido sobre aquellos tiempos: «Llegarán días en los cuales cada viña tendrá diez mil cepas, cada cepa diez mil ramas, cada rama diez mil racimos, cada racimo diez mil uvas, y cada uva exprimida producirá 25 medidas de vino. Y cuando uno de los santos corte un racimo, otro racimo le gritará:¡Yo soy mejor racimo, cómeme y bendice por mí al Señor! De igual modo un grano de trigo [1214] producirá diez mil espigas, cada espiga a su vez diez mil granos y cada grano cinco libras de harina pura. Lo mismo sucederá con cada fruto, hierba y semilla, guardando cada uno la misma proporción. Y todos los animales que coman los alimentos de esta tierra, se harán mansos y vivirán en paz entre sí, enteramente sujetos al hombre».

 

«El anciano Papías, que también escuchó a Juan como compañero de Policarpo, ofrece el testimonio siguiente en el cuarto de sus cinco libros, añadiendo: «Cuantos tienen fe aceptarán lo anterior. Y como Judas el traidor no creyese y le preguntase: ¿Cómo podrá el Señor producir tales frutos?, el Señor le respondió: Lo verán quienes irán a esa tierra». Ireneo de Lyon (Contra los Herejes, 180 d.C.).

 

1. Teología Sistemática. Lewis Sperry Chafer.

2. Biblia Reina Valera 1960.

3. Manual de Teología Bíblica. Dr. Stanton Richardson.

4. Eventos del Porvenir (Estudios de Escatología Bíblica).
J. Dwight Pentecost.

5. Comentario al Texto Griego del Nuevo Testamento. A.T. Robertson.

 

6. Contra los Herejes. Ireneo de Lyon.

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 1 comentarios
Friday 20 august 2010 5 20 /08 /Ago /2010 18:32

 

UNA SALVACIÓN PENDIENTE PREPARADA PARA MANIFESTARSE EN EL TIEMPO POSTRERO (1 PEDRO 1:5)

 

¡Esta es una información valiosa que no encontrará usted en ningún otro blog cristiano, pues carecen de esta maravillosa revelación bíblica!

 

¡La Salvación futura que pocos aún entienden!…

 

Estimados amigos, el apóstol Pedro escribió lo siguiente a los creyentes del Señor: “que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la SALVACIÓN que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero! (1 Pedro 1:5). Sí, mis correligionarios, aquí hay una salvación que alcanzaremos cuando sea manifestada en el día postrero. Con esto queremos decirle que nadie puede gritar a voz en cuello que ya es salvo y que sólo espera irse al cielo al momento de morir. Aquí Pedro nos habla de una salvación escatológica, futura, aún no consumada en nosotros, y que podremos recibir si mantenemos la fe incólume.

 

 Pues bien, ¿qué cosas se manifestarán en el día postrero, según las Escrituras? Sin duda el Señor Jesucristo es quien se manifestará para salvar a los que le esperan. Esto está revelado en Hebreos 9:28, donde leemos: Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para SALVAR a los que le esperan. ¿Notó usted lo que dice aquí? Aquí dice que Cristo volverá para salvar a los que le esperan. Pero cómo, ¿acaso no fuimos salvos al momento de “recibirlo” a él por fe o cuando creímos en su evangelio? ¿Cómo es que Jesús volverá nuevamente para salvar a los que le esperan?

 

 Algunos han interpretado estas palabras como que Jesús vendrá a salvarnos del anticristo y de la gran tribulación que éste provocará,  raptándonos “secretamente” de la tierra y llevándonos al cielo mientras el anticristo hace de las suyas durante su gobierno satánico de siete años. ¿Pero es esta idea demostrable con las Escrituras? ¿Realmente Jesús nos salvará de la gran tribulación y del anticristo a través de un traslado secreto al cielo? Veamos los hechos!

 

 En Mateo 24:29,30 Jesús fue diáfanamente claro cuando reveló que él vendría personalmente al mundo (su parusía) DESPUÉS de la gran tribulación de aquellos días finales. He aquí lo que dice el pasaje en cuestión: E inmediatamente DESPUÉS de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria”. Así que ateniéndonos a lo que Jesús dice, él viene DESPUÉS de la tribulación de aquellos días, y no antes, como muchos aún creen.

 

Crecer para ganar la salvación es Crecer para ganar el Reino

 

Pedro dice: desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para SALVACIÓN (1 Pedro 2:2). Aquí Pedro habla de CRECER para salvación. Esta es una salvación para gente que ha llegado a ser “grande” y “madura”, espiritualmente hablando, es decir, para creyentes que han CRECIDO, y que han logrado la perfección y la estatura de Cristo. El mismo apóstol Pedro hablará un poco después de este mismo crecimiento o desarrollo que será necesario alcanzar— ¿para qué? ¡Para  entrar en el REINO! ¿Cómo lo sabemos? Pues he aquí la sorprendente evidencia que los dejará asombrados. Dice Pedro a estos mismos hermanos: vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 1:5-11). Observe que Pedro dice que el creyente debe crecer para obtener LA SALVACIÓN, o lo que es lo mismo decir, para que se le otorgue amplia y generosa entrada en EL REINO eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

 

 Así que la SALVACIÓN escatológica NO tiene que ver con escapar de este mundo hacia el cielo para evitar la gran tribulación del anticristo, sino con la ENTRADA AMPLIA Y GENEROSA EN EL REINO DE JESUCRISTO que se manifestará en su venida en gloria, después de la gran tribulación.

 

 Salvación es vida eterna en el Reino

 

 Esa SALVACIÓN escatológica es la salvación del reino, es decir, la que trae el reino prometido. En primer lugar, en Mateo 25:31,34, Jesús dice: “Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, ENTONCES SE SENTARÁ EN SU TRONO DE GLORIA…Entonces dirá a los de su derecha: Venida, benditos de mi Padre, HEREDAD EL REINO preparado para vosotros desde la fundación del mundo”. ¡Esta es la salvación que Cristo trae—¡el poder entrar en su reino prometido con vida eterna! Esto concuerda con Hebreos 9:28, perfectamente. También concuerda con la petición del joven rico, cuando éste le pregunta a Jesús qué debía hacer para ganar LAVIDA ETERNA, y en donde también Jesús dice que difícilmente entrará un rico en el REINO DE DIOS, y en respuesta los discípulos exclaman: ¿Quién, entonces podrá ser SALVO”? (Mateo 19:16-25). Aquí, en estos versos 16-25 de Mateo 19, se conjugan LA VIDA ETERNA, EL REINO DE DIOS, y  LA SALVACIÓN

 

 Entonces LA SALVACIÓN ESCATOLÓGICA se resume muy claramente con esta locución muy simple: Es ‘entrar en el reino de Dios con vida, poder y gloria eternas’.

También es interesante leer cómo Juan vislumbra la venida de la SALVACIÓN con la misma venida del REINO de Cristo a la tierra. Estas son sus palabras: “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: AHORA ha venido la SALVACIÓN, el PODER, y el REINO de nuestro Dios, y la AUTORIDAD de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche” (Apocalipsis 12:10). Los creyentes deben comprender que aún no son íntegramente salvos. Y aunque es cierto que Cristo nos salvó de nuestros pecados pasados al morir en la cruz por nuestros pecados, hay aún una SALVACIÓN FUTURA POR LA CUAL DEBEMOS TODOS ESTAR TRABAJANDO. Dice Pablo: “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor” (Filipenses 2:12).

 

 La Salvación, la gloria eterna, y el Reino

 

 El apóstol Pablo igualmente asocia la SALVACIÓN con la GLORIA eterna. Así, pues, para Pablo, hablar de la obtención de la GLORIA es hablar acerca de la obtención la SALVACIÓN y viceversa. Dice Pablo, así: “Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la SALVACIÓN que es en Cristo Jesús CON GLORIA ETERNA” (2 Timoteo 2:10).  Y también hablar de la GLORIA es hablar del REINO (Véase 1 Tes. 2:12, y comparar Mateo 20:21,22 y Marcos 10:35-27).  Por tanto, podemos decir que hablar de ganar la SALVACIÓN es hablar de ganar el REINO DE DIOS. Y entrar o heredar el reino es entrar y heredar la salvación.

 

 La Salvación, el Reino, y la vida eterna son llamados “HERENCIAS”

 

 Ahora bien, tomen nota del siguiente punto que quiero declararles: La Biblia habla de HEREDAR LA VIDA ETERNA, LA SALVACIÓN Y EL REINO…y esto es correcto porque ESTOS VOCABLOS SIGNIFICAN LO MISMO. A continuación verán la siguiente evidencia de la herencia prometida:

 

 A).- Herencia de la salvación:

 

 Hebreos 1:14: “¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán HEREDEROS DE LA SALVACIÓN?”

 

 B).- Herencia del Reino:

 

Santiago 2:5: “Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y HEREDEROS DEL REINO que ha prometido a los que le aman?”

 

Mateo 25:34: “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, HEREDAD EL REINO preparado para vosotros desde la fundación del mundo”.

 

C).- Herencia de la vida eterna:

 

Marcos 10:17: Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para HEREDAR la vida eterna?

 

Resumen:

 

En buena cuenta, cuando Pablo dice a los Hebreos (9:28) que “Jesús volverá por segunda vez para SALVAR a los que le esperan”, o cuando Pedro dice en 1 Pedro 1:5 que hay una “SALVACIÓN que está preparada para ser manifestada en el día postrero”, lo que están diciendo es que a los creyentes les espera UNA AMPLIA Y GENEROSA ENTRADA EN EL REINO DE DIOS CON VIDA ETERNA, PODER Y GLORIA, cuando Su Señoría, Jesucristo, el Rey de los reyes, regrese por Segunda vez en toda su Majestad y poder desde los cielos a la tierra para restaurar el reino davídico prometido.

 

El apóstol Pablo dice, además: “Que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús POR MEDIO DEL EVANGELIO (Efesios 3:6). Es decir, la fe en el evangelio (buenas noticias) del Reino y en la obra vicaria de Cristo,  hacen posible que los creyentes puedan coparticipar con Cristo de su trono, de su gloria, de su poder, y de la inmortalidad. Por eso Pablo a los Romanos les dice que el evangelio de Cristo (Su reino y su obra vicaria) es poder de Dios para SALVACIÓN a todo aquel que lo cree, al Judío primeramente, y también al Griego.” (Romanos 1:16).

 

Comentario final:

 

Desgraciadamente, una infinidad de “creyentes” no logran aún entender lo que es la SALVACIÓN escatológica, y suponen que ya están completamente salvos y que nunca podrán perder su redención. Estas personas no tienen ni la menor idea de que aún hay que ocuparse de una SALVACIÓN en ciernes, y trabajar duro para obtenerla de manera definitiva y completa (Apo.2:3; Fil. 2:16; Juan 6:27).

 

Además, debo confesarles que es sorprendente que muchos que se enorgullecen de ser Cristianos no tienen una idea cabal de lo que es el reino de Dios, y no le dan la importancia que merece este tema central de la Biblia. No logran convencerse de que deben buscar, no “el reino EN los cielos”, sino “el reino DE los cielos”.

 

Sin el mensaje del reino se haría imposible entender el programa de Dios para la salvación de la raza humana. Sin este mensaje la tierra no tendría ningún futuro, y menos aún, sus habitantes. Definitivamente el reino de Dios es la esperanza de la congregación Yahweh, o de Sus hijos adoptivos. Estos hijos son también  llamados herederos y coherederos con Cristo de las promesas que fueron decretadas a los padres de la fe del Antiguo Testamento. Pero para sorpresa nuestra, las iglesias de hoy parecen darle más importancia a lo que dice el NT y relegan el AT a un segundo plano como si fuera una colección de libros cuasi obsoletos, o simplemente una colección de libros históricos de un pueblo rebelde y repudiado por sus continuas infidelidades. Nada más equivocado, pues no podríamos entender el reino de Dios sin la ayuda de lo que se ha venido a llamar el “Antiguo Testamento”. Ambos, el Antiguo y el Nuevo Testamentos, se complementan perfectamente.

 

Es por eso mi insistencia y perseverancia por anunciar el reino de Dios, porque sé que este mensaje es el evangelio o Buenas Nuevas de salvación que el Padre diseñó de antemano y que encargó a Jesús para que lo anunciara a su pueblo, y luego a los gentiles a través de Pablo (Lucas 4:43). Sin la fe en este anuncio salvador, nadie púede afirmar que ha creído a Cristo, es decir, en el plan divino de salvación para la humanidad (Mr. 1:1,14,15).

 

Termino diciendo que cuando hablamos de salvación, no sólo hablamos de que Dios nos salvó de la condenación eterna, sino que también hablamos de que hemos “sido trasladados (por la fe) al reino de Dios” (Col. 1:13), el cual se hará realidad en la parusía (Mt. 25:34), cuando el Mesías Jesús nos otorgue la vida eterna, la gloria, y el poder (por la resurrección o transformación), e instaure la justicia y paz perdurables en el mundo al destituir al diablo y su gobierno impío, y restaure el anhelado reino de Dios con Su autoridad y la de sus ungidos o elegidos.

 

www.apologista.wordpress.com

 

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Sunday 15 august 2010 7 15 /08 /Ago /2010 03:02

 

¿VA A SER EL CIELO NUESTRO HOGAR ETERNO?

Este artículo contiene algunas fallas, porque ha sido traducido automáticamente por Google Translator. Pero en general está batante claro…¡así que no se lo pierdan!

Fuente:

http://www.herealittletherealittle.net/index.cfm?page_name=Heaven

Una de las doctrinas centrales del cristianismo es la enseñanza  de que los creyentes pasarán la eternidad en el cielo. Numerosos himnos se han escrito sobre las celestes ” calles de oro ” que se pasean en el más allá. Junto con el concepto trinitario de la Divinidad , la doctrina de ir al cielo es una de las creencias fundamentales del cristianismo tradicional .

 

Sin embargo , no se enseña tal doctrina en el Antiguo Testamento. Esta enseñanza se basa exclusivamente en pasajes del Nuevo Testamento. Los Evangelios Sinópticos afirman que nuestra tesoro está en el cielo:

  Mateo 6:19 ” No se deben colocar os hagáis tesoros en la tierra , donde la polilla y el orín corrompen , y donde ladrones minan y hurtan ; 20, pero establecer para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan . 21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará tu corazón también . “(RV)

Mateo 19:21 Jesús le dijo : “Si quieres ser perfecto, anda , vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo, Y ven y sígueme . “(RV)

Marcos 10:21 Entonces Jesús , mirándole , le amó y le dijo: ” Una cosa te falta : Anda, vende cuanto tienes y dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo, Y ven y tomar la cruz , y sígame . “(RV)

Lucas 18:22 Entonces Jesús, oyendo estas cosas , él le dijo: ” Aún te falta una cosa. vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo, Y ven y sígueme . “(RV)

Otros pasajes hablan SUPUESTAMENTE de nuestra recompensa que es en el cielo:

MATEO 5:11 Bienaventurados sois cuando os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo por causa de mí . 12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en el cielo, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros . “(RV)

Lucas 6:20 En cuanto a sus discípulos , dijo: ” Bienaventurados vosotros los pobres , por vuestro es el reino de Dios. 21 Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque serán saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis , porque reiréis . 22 Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrecen, cuando se excluye que los insulten y rechazar su nombre como malo , por causa del Hijo del Hombre. 23 Alegraos ese día y salten de gozo, pues vuestro galardón es grande en el cielo. Para ello es cómo sus padres a los profetas. (NVI)

Los discípulos se les dijo que sus nombres fueron escritos en los cielos:

Lucas 10:19 ” He aquí, yo os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo , y nada por todos los medios hacer daño. 20 Pero no os regocijéis de que los espíritus están sujetos a usted, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en el cielo. “(RV)

HEBREOS 12:22 Pero tú habéis acercado al monte Sión, a la ciudad del Dios viviente , la Jerusalén celestial , para una compañía de muchos millares de ángeles , 23 a la asamblea general e iglesia de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos , (RV)

El apóstol Pablo declaró que los creyentes fueron ciudadanos del cielo:

Filipenses 3:20 Por nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo, 21 el cual transformará nuestro cuerpo humilde que sea semejante a Su cuerpo glorioso , según la operación por la cual Él es capaz también sujetar todas las cosas a sí mismo. (RV)

Pablo también , de acuerdo con los Evangelios Sinópticos , escribió que los creyentes tienen una “esperanza que ”está” en el cielo, ” una “perdurable posesión” reservada como tesoro para ellos en el cielo:

Colosenses 1:3 Damos gracias al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo , orando siempre por vosotros, ya que 4 oído de vuestra fe en Cristo Jesús y de su amor por todos los santos , 5 a causa de la esperanza que está guardada para ti en el cielo, De los que ya habéis oído en la palabra de la verdad del evangelio , 6 que ha llegado a usted, como lo ha hecho también en todo el mundo, y se lleva fruto , como lo es también entre vosotros desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en la verdad ; (RV)

HEBREOS 10:32 Pero recordar el día anterior en el que , después de haber sido iluminados, sufrió una gran lucha con sufrimientos : 33 en parte, mientras se realizaron un espectáculo tanto por los reproches y tribulaciones, y en parte mientras se convirtieron en compañeras de los que eran tan tratados ; 34 para que se compadeció de mí en mis cadenas , y con gozo el despojo de vuestros bienes, sabiendo que usted tiene una mejor y perdurable herencia en el cielo para vosotros. (RV)

I Timoteo 6:17 Instruya a los que son ricos en este mundo no están presentes para presumir o para arreglar su esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en Dios , que abundantemente nos provee de todas las cosas para disfrutar. 18 Enseñar a hacer el bien , que sean ricos en buenas obras , que sean generosos y dispuestos a compartir , 19 atesorando para sí el tesoro de una buena base para el futuro, Para que echen mano de lo que realmente es la vida. (UCSI)

El apóstol Pedro , de acuerdo con el autor de Hebreos , muestra que los creyentes tienen una “herencia incorruptible” se les ha reservado en el cielo:

I Pedro 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los cuatro muertos, una herencia incorruptible, incontaminada e que no se marchitará , reservada en los cielos para vosotros, 5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe para la salvación preparada para ser manifestada en el último tiempo . (RV)

Un examen detallado de estas Escrituras muestra que el enfoque del Nuevo Testamento es principalmente en la recompensa de los creyentes , que es el tesoro que ha sido reservado para ellos en el cielo. En II Corintios, Pablo habla específicamente de la naturaleza de esta recompensa :

II Corintios 5:1 Porque sabemos que si nuestra morada terrestre , este tabernáculo , se destruye , tenemos de Dios un edificio , una casa no hecha de manos, eterna en los cielos. 2 Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos con nuestra habitación , que es del cielo, 3 si es que , después de haber sido revestidos , no se encontró desnuda. 4 Porque nosotros que en este gemido tienda de campaña, se haga cargo , porque no queremos ser desnudados, sino revestidos , además, que la mortalidad puede ser absorbido por la vida . (RV)

En este pasaje, Pablo habla en sentido figurado de la vida en este cuerpo carnal (” nuestra casa terrenal ” ) . Él le dice a los corintios que tienen un “edificio de Dios ” en el cielo que les espera después de su cuerpo carnal muere. Habla con nostalgia de estar revestido de su cuerpo espiritual, que ” morada que viene del cielo . ” Afirma que los creyentes en el gemido de carne en dolores de parto esperando para poner en su cuerpo el espíritu incorruptible en la resurrección. Es este órgano el espíritu inmortal que es el tesoro o recompensa en espera de los creyentes en el cielo.

En una carta anterior , Pablo les dijo a los corintios que “carne y hueso No puede heredar el reino de Dios “( I Cor. 15:50) :

I Corintios 15:50 Pero esto digo , hermanos, que carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, Ni la corrupción hereda la incorrupción. 51 He aquí, os digo un misterio : No todos dormiremos , pero que todos seremos transformados – 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta . Para la trompeta sonará , y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. 53 Por esto corruptible se vista de incorrupción, Y esto mortal se vista de inmortalidad. 54 Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá cumplirá la palabra que está escrita: “La muerte ha sido devorada en la victoria “. (RV)

la enseñanza de Pablo es claro para aquellos que pueden ver más allá de las tradiciones de los hombres. La recompensa reservados en el cielo para los creyentes no es una residencia en el cielo mismo, sino más bien una cuerpo espiritual incorruptible que los creyentes tendrán después de la resurrección .

La Biblia nunca explícitamente que los creyentes serán llevados al cielo para pasar la eternidad allí. De hecho, Pablo nos dice específicamente donde creyentes pasarán la eternidad en su primera carta a los Tesalonicenses :

I Tesalonicenses 4:13 Pero no quiero que ignoréis , hermanos, acerca de los que se han dormido , no sea que el dolor de otras personas que no tienen esperanza. 14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que duermen en Jesús. 15 Es por esto que decimos a usted por la palabra del Señor, que nosotros que estamos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que están dormidos . Por 16 El Señor mismo descenderá del cielo; con un grito , con la voz de un arcángel y con trompeta de Dios. Y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar. 17 Luego nosotros los que hayamos quedado , seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire. Y así estaremos siempre con el Señor. (RV)

Pablo dice claramente que después del regreso del Mesías , cuando los muertos son resucitados , los que están “en Cristo ” “siempre con el Señor. ” Yeshua se prometió volver y tomar a los creyentes a donde él sería la siguiente:

Juan 14:1 ” Que no se turbe vuestro corazón . Creer en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a preparar lugar para vosotros ? 3 Y si me voy y preparo un lugar para ti , Vendré otra vez y os llevaré conmigo, para que donde yo estoy vosotros también estéis. (ESV)

Muchas personas piensan que este pasaje del Evangelio de Juan está hablando de una morada celestial. Aquí Yeshúa habla de su ” casa del Padre . ” Esta referencia se entiende generalmente para referirse al cielo, y muchos han supuesto que Yeshua es prometedor aquí para traer a sus discípulos al cielo, para que habite allí para siempre.

Sin embargo , hay otra casa espiritual de Dios que habla el Nuevo Testamento : el cuerpo de los creyentes. Yeshua sabía que Dios estaba a punto de sustituir el templo físico en Jerusalén con un templo espiritual compuesto por la asamblea de creyentes . Dentro de esta nueva casa de Dios sería muchas habitaciones. Los cuerpos físicos de los creyentes se convertiría en habitaciones individuales o moradas en templo espiritual del Padre. Para obtener más información sobre este concepto, ver mi artículo “Pentecostés y la venida del Espíritu Santo. “

Una de las razones que los cristianos han abrazado el cielo como su morada eterna es porque ellos no estudian el Antiguo Testamento lo suficiente para saber lo que enseña sobre la venida del reino de Dios (llamado “el reino de los cielos ” por Mateo ) . Si los creyentes deben “siempre con el Señor” después de su regreso , ¿de dónde la Biblia muestran que el Mesías será entonces? Ahora vamos a pasar el resto de este estudio responder a esa pregunta.

Vamos a empezar con las propias palabras del Mesías , que se encuentra en el Sermón de la Montaña:

MATEO 05:02 Y abriendo su boca les enseñaba , diciendo : 3 “Bienaventurados los pobres de espíritu , porque de ellos es el reino de los cielos. 4 Bienaventurados los que llorar, porque ellos serán consolados. 5 Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. 7 Dichosos los misericordiosos , porque ellos alcanzarán misericordia. 8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios . 9 Bienaventurados los pacificadores , porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia , porque de ellos es el reino de los cielos. “(RV)

Muchas personas interpretan la frase ” reino de los cielos “para referirse a un reino que está en los cielos . Pero eso no es lo que Mateo (el único autor del Evangelio de usar ” reino de los cielos “) destinada a transmitir por el uso de la frase.

Evangelio de Mateo fue escrito para los Judios. Debido a su deseo de no tomar el nombre de Dios en vano (Ex. 20:7) , los Judios utilizan a menudo términos que se entiende como sinónimo de Dios ( es decir , “el Poder ” – Mat. 26:64 ; Marcos 14 : 62; “cielo” -Lucas 15:18) en lugar de su nombre. Por lo tanto, en los escritos de Mateo, el “reino de Dios “es lo más a menudo se refiere como el “reino de los cielos. “

Yeshua dijo que los “pobres de espíritu ” (Mateo 5:3) y los ” perseguidos por causa de la justicia ” (Mateo 5:10) va a recibir el “reino de los cielos. ” Sin embargo , los mansos van a “heredar la tierra “( Mateo 5:5). Habrá dos premios diferentes para estos grupos de personas ? ¿O en realidad estos dos lo mismo?

Un poco más tarde en el Sermón de la Montaña, Yeshua enseñó a sus discípulos a orar . El comienzo de esta oración, que es familiar a casi cada creyente , contiene penetración en nuestro destino eterno :

MATEO 06:09 ” De esta manera, pues, orad así : Padre nuestro en el cielo , santificado sea tu nombre . 10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo . (RV)

El reino de Dios (o “el reino de los cielos ” ) estará aquí en la tierra. Yeshúa enseñó a sus discípulos a orar por la venida de este reino , de modo que la voluntad de Dios que se podría hacer aquí en la tierra , al igual que se hace ahora en el cielo.

Para muestran de manera concluyente que el reino de los cielos ” y el Mesías estarán en la tierra , debemos examinar las profecías del Antiguo Testamento. Estos nos dicen claramente que los creyentes disfrutarán de su “celestial” recompensa. Comencemos con una profecía del libro de Zacarías :

ZACARÍAS 08:02 ” Así ha dicho Jehová de los ejércitos : ‘Yo soy celoso de Sión con gran celo, con gran fervor estoy celoso de ella. 3 Así ha dicho Jehová : « Volveré a Sión, y habitaré en medio de Jerusalén. Jerusalén se llamará Ciudad de Verdad, la Montaña de Jehová de los ejércitos , el monte santo. ” 4 Así ha dicho Ancianos Jehová de los ejércitos : ‘ y ancianas se sentarán en las calles de Jerusalén, cada uno con su bastón en la mano por la multitud . 5 Las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en las calles. ” 6 Así ha dicho Jehová de los ejércitos : ‘ Si es maravilloso a los ojos del remanente de este pueblo en estos días, será también maravillosa en mis ojos? ” dice Jehová de los ejércitos. 7 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí, yo salvo mi pueblo de la tierra de este y de la tierra del oeste; 8 los haré volver , y habitarán en medio de Jerusalén. Ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios , en verdad y justicia . ‘”(RV)

Zacarías claramente registra que el Mesías ( quien se le dio el nombre de su Padre -Juan 17:11) regresará a Jerusalén y morará allí, en medio de Israel. Así lo afirma una y otra vez en el Tanaj, como las profecías siguientes muestran :

ZACARÍAS 02:04 … ” Corre, habla a este joven , diciendo : “Jerusalén será habitada como ciudades sin muros , debido a la multitud de hombres y ganado en el mismo. 5 Porque yo, dice Jehová , ‘van a ser un muro de fuego alrededor de ella, y yo seré la gloria en medio de ella . ‘ “6 para arriba, para arriba! Huye de la tierra del norte “, dice el Señor -, que yo os esparcí como los cuatro vientos del cielo “, dice el Señor . 7 ” para arriba, Sión! Escape , tú que moras con la hija de Babilonia. “8 Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos : ” él me envió después de la gloria, para saquear a las naciones que vosotros, porque el que te toca toca la niña de sus ojos . 9 Porque he aquí yo alzo mi mano contra ellos, y serán despojo a sus siervos. Entonces sabrás que Jehová de los ejércitos me ha enviado . 10 Canta y alégrate, hija de Sión ! Porque he aquí, Yo vengo , y moraré en medio de vosotros , dice Jehová. 11 ” Muchas naciones se unirán a Jehová en aquel día , y serán mi pueblo. Y Yo habitaré en medio de ti. Entonces sabrás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a vosotros. 12 Y el Señor tomará posesión de Judá como su heredad en la tierra santa , y escogerá aún a Jerusalén . “(RV)

04:01 MICAH Ahora sucederá en los últimos días que el monte de la casa del Señor será asentado en la cima de las montañas, y será exaltado sobre los collados, y los pueblos correrán a él . 2 Muchas naciones vendrán y dirán: Venid , y subamos al monte de Jehová , a la casa del Dios de Jacob ; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. ” Porque de Sión la ley saldrá, y la palabra del Señor de Jerusalén . 3 Él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos , sino que sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces ; nación no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra . 4 Pero todo el mundo se sentará bajo su parra y bajo su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado . 5 Porque todos las personas caminan cada uno en el nombre de su dios , pero vamos a caminar en el nombre de Jehová nuestro Dios para siempre jamás. 6 ” En aquel día “, dice el Señor : “Voy a reunir a los cojos , yo reuniré a los marginados ya los que me han afligido ; 7 haré un remanente a los cojos , y los marginados una nación fuerte , de modo el Señor reinará sobre ellos en el monte Sión a partir de ahora y para siempre. 8 Y tú, oh torre del rebaño, la fortaleza de la hija de Sión , a la que vendrá , incluso el antiguo dominio de venir , el reino de la hija de Jerusalén. “(RV)

JOEL 3:16 También Jehová rugirá desde Sión, y dará su voz desde Jerusalén , los cielos y la tierra temblará , pero el Señor será un refugio para su pueblo , y la fortaleza de los hijos de Israel. 17 -Entonces, ¿ sabrán que Yo soy el Señor tu Dios , que habita en Sión mi monte santo. Entonces Jerusalén será santa, y no los extranjeros cada vez se pasan por ella. ” 18 Y sucederá en aquel día que los montes destilarán vino nuevo , las colinas fluirán leche , y todos los arroyos de Judá será inundado con agua ; una fuente serán las derivadas de la casa de Jehová y regará el valle de Acacias . 19 Egipto será destruido, y Edom un desierto desolado , a causa de la violencia contra el pueblo de Judá , porque has derramado mucha sangre inocente en su tierra. 20 Pero Judá permanecerá para siempre , y Jerusalén de generación en generación. 21 Porque yo les absuelve de la culpa de derramamiento de sangre , a quien no había absuelto , porque el Señor habita en Sión. “(RV)

El miedo Isaías 24:17 y el hoyo y lazo están sobre ti, oh morador de la tierra. 18 Y será que el que huye del ruido del miedo , caerá en el hoyo, y el que sube desde el medio del hoyo será preso en la trampa , porque las ventanas de lo alto están abiertas, y el cimientos de la tierra se agitan . 19 La tierra es violentamente , la tierra está abierta , la tierra se sacude en gran manera. 20 La tierra será carrete de aquí para allá como un borracho, y se tambalean como una choza ; su transgresión se agravará sobre ella , y caerá , y nunca más se levantará . 21 De ello sucederá en aquel día el Señor castigará en lo alto la gran cantidad de los excelsos, y en la tierra de los reyes de la tierra. 22 Ellos se reunieron , en calidad de prisioneros se reunieron en el foso, y se encerró en la cárcel , después de muchos días serán castigados . 23 Entonces, la luna estará en desgracia y el sol avergonzado , porque Jehová de los ejércitos reine en el monte Sión y en Jerusalén y delante de sus ancianos sea glorioso . (RV)

Isaías 12:01 Y en ese día se dirá : ” Oh Señor, Te alabaré ; si estuviera enfadado conmigo , tu ira se apartó , y Tú me infundirán aliento. 2 He aquí , Dios es mi salvación , confiaré y no tener miedo ; «A Jehová el Señor , es mi fortaleza y mi canción , sino que también ha sido mi salvación . ” 3 Por tanto, con gozo sacaréis agua de los pozos de la salvación. 4 Y en ese día se dirá : ” ¡Alabado sea el Señor , llame a su nombre ; declarar sus obras en los pueblos , hacen mención de que su nombre es excelso. 5 Canten al Señor , porque Él ha hecho cosas excelentes, esto se conoce en toda la tierra . 6 Grita y grita de júbilo, habitante de Sión, porque grande es el Santo de Israel en medio de ti! “(RV)

Salmo 02:01 ¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos piensan cosas vanas? 2 Los reyes de la tierra se sentó, y los príncipes consultarán unidos contra Jehová y en contra Su Ungido, diciendo: 3 Rompamos sus bonos en pedazos y echado fuera de nosotros sus cuerdas . ” 4 El que mora en los cielos se reirá ; el Señor se burlará de ellos tienen . 5 Luego hablará a ellos en su ira , y la angustia en Su profundo malestar : 6 ” Pero yo he puesto mi rey sobre mi santo monte de Sión “. 7 “Yo publicaré el decreto : Jehová me ha dicho : “Tú eres mi Hijo , hoy te he engendrado hoy. 8 Pídeme, y te daré las naciones por su herencia, y los extremos de la tierra para su posesión. 9 Usted se romperlos con una vara de hierro ; vosotros los pedazos como a una vasija de barro . “10 Ahora, pues , ser sabios , reyes ; ser instruidos , que los jueces de la tierra. 11 Servid al Señor con temor , y alegraos con temblor . 12 Honrad al Hijo, porque no se enoje , y perezcáis en el camino, cuando su ira se encendió un poco . Bienaventurados todos los que ponen su confianza en él. (RV)

Una multitud de profecías del Antiguo Testamento hablan del recogimiento de los israelitas a la Tierra Santa bajo el reinado del rey Mesías. Es evidente que Yeshua estará aquí en la tierra decisión sobre las naciones desde Jerusalén.

Según Pablo, hemos de estar siempre con el Señor cuando él aparezca. Si esto es así, entonces nosotros también estaremos aquí en la tierra , gobernando con él como reyes y sacerdotes (Apocalipsis 1:6). Isaías habla de lo que vamos a hacer en ese momento :

ISAÍAS 1:24 Por tanto, el Señor dice Jehová de los ejércitos , el Fuerte de Israel : “¡Ah , voy a deshacerme de mis adversarios , y tomar venganza de mis enemigos. 25 volveré mi mano contra ti , y la purga a fondo de distancia de su escoria, y quitarle todas sus aleaciones . 26 haré volver sus jueces como al principio , y sus consejeros como al principio . Después que se llama la ciudad de la justicia , la ciudad fiel. “27 Sión será rescatada con juicio, y sus penitentes con justicia . (RV)

ISAÍAS 30:18 Por eso el Señor va a esperar , para que Él tenga misericordia de ti ; y por lo tanto será ensalzado , para que Él tenga misericordia de ti . Porque el Señor es un Dios de justicia ; bienaventurados todos aquellos que confían en él . 19 Para un pueblo que habitará en Sión en Jerusalén, que será , no llores más . Él va a ser muy amable con usted en el sonido de su llanto , cuando Él lo escucha , Él te responderá. 20 Y si el Señor [ Adonai ] le da el pan de adversidad y agua de angustia , sin embargo, sus maestros no se moverá en un rincón más, pero sus ojos lo verán sus maestros. 21 Entonces tus oídos oirán una palabra detrás de ti , diciendo: “Este es el camino, andad por él , ” cada vez que encienda a la mano derecha o cada vez que gire a la izquierda . (RV)

cuerpos santos resucitados con espíritu incorruptible servirán como maestros , consejeros y jueces para los que viven en el reino mesiánico de Dios. Como parábola de Yeshúa de las diez libras (Lucas 19:12-27 ) muestra , el Mesías recompensará a sus siervos a su regreso con las posiciones de la soberanía en el reino de Dios sobre la base de la cantidad de retorno espiritual que generan desde el Espíritu Santo dado a ellos. Se les dará la responsabilidad de dirigir y enseñar, como las palabras de Isaías nos muestran .

No van al cielo . Al final del reinado de 1,000 años del Mesías , el cielo vendrá a la tierra :

Apocalipsis 21:1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva , porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido. También mar ya no existía más. 2 Y yo Juan vi la ciudad santa , la nueva Jerusalén , descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. 3 Y oí una gran voz del cielo que decía: ” He aquí, el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos, Y ellos serán su pueblo . Dios mismo estará con ellos como su Dios. 4 Y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos ; no habrá más muerte, ni llanto, ni clamor . No habrá más dolor, porque las primeras cosas pasaron. “(RV)

Un tiempo vendrá, después del reinado del Mesías sobre la tierra, que Dios mismo bajado del cielo . A continuación voy a detenerme en la tierra nueva de la humanidad . La tierra, la versión actual y la nueva tierra que vendrá después del Milenio , siempre será el hogar de la humanidad.

T. Bryan Huie
25 de mayo 2004

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Sunday 15 august 2010 7 15 /08 /Ago /2010 02:52

 

LA JUSTIFICACIÓN POR LA FE

Un examen sobre la justificación a través de la fe de Jesús, que es la fe de Abraham.

 

¡Un Interesante estudio que usted no puede perderse!

 

Hach Robert

 

Los escritores del Nuevo Testamento (NT) llaman a sus lectores a creer, tener fe “en” Jesús, específicamente en lo que respecta a su ser Ungido de Dios (en Hebreo, Mesías, o el Mesías, Griego, Christos, o Cristo: aquel a quien Dios ungió para gobernar el reino de Dios), que murió por los pecados de todos y a quien Dios le resucitó de los muertos y le exaltó a Su diestra. Esto es de conocimiento común entre todos los que profesan ser cristianos. Lo que es mucho menos conocido, sin embargo, es que los textos clave en las cartas del apóstol Pablo explican que la justicia de Dios, una justicia de la fe, que incluye el perdón de los pecados y la esperanza de la salvación-se convierte no en la posesión de los creyentes por su propia fe en Jesús, sino debido a la fe de Jesús.

 

El Jesús del NT es, por tanto, no sólo el objeto de la fe del NT, sino también la fuente, así como el modelo de la fe del NT. Que es simplemente decir que creer en Jesús es creer en lo que Jesús creía y, por tanto, trató de persuadir a otros a creer: “el evangelio del reino de Dios” (Lucas 4:43). La fe de Jesús es a menudo llamado, por Pablo, “el evangelio de Cristo” (Romanos 15:19), por el cual él se refería a la proclama no sólo sobre Jesús, sino también por Jesús, confirmado por la mención de su doxología romana a “mi evangelio y la proclamación de Jesucristo “(Romanos 16:25).

 

Esto significa que la fe que está en el Jesús del NT es la fe que viene del Jesús del NT. Tener fe en el Jesús del NT, entonces, es tomar la fe de Jesús como si fueran propios.

 

Testimonio de Pablo para la fe de Jesús

 

Las versiones castellanas del NT suelen representar las referencias de Pablo a la justicia de Dios y la fe de Jesús, en Romanos 3:22 y 26, en Gálatas 2:16 (dos veces) y 3:22, y en Filipenses 3:09, como la fe “en” Jesús. En relación con estos textos, los traductores se han visto obligados a elegir entre “en” y “de” debido a la ausencia de cualquier preposición entre las palabras “fe” (Griego pistis), y “Jesús” (Griego, Iesous) y / o “Cristo” (Griego, Christos) en el idioma original. (El idioma original es pisteos Iesou Christou en Rom. 3:22 y Gal. 3:22; pisteos Iesou en Rom. 3:26; pisteos Iesou Christou en Gal. 2:16, y pisteos Christou en Gal. 2:16 c y Fil. 3:9; también, en Ef. 3:12 aparece autou pisteos, que suele ser traducida como “fe en él”, pero también puede ser traducida como “su fe”, es decir, la fe de Jesús).

 

El idioma original permite ya sea “en” (genitivo objetivo) o “de” (genitivo subjetivo) como posibles traducciones, lo que significa que el contexto inmediato debe determinar qué preposición es la más probable. Las versiones en español suelen insertar “en” y no “de,” al menos en parte, a la vista de otros textos de “fe” en los que la preposición “en” (Griego, eis o en) realmente no aparece en el idioma original (por ejemplo, Juan 3:16 y Gal. 2:16 b y 3:26, aunque Gal. 3:26 también puede ser traducido como “hijos de Dios en Cristo por la fe”, es decir, la fe de Cristo).

 

Probablemente lo que pesa aún más fuertemente contra una decisión de los comités hispanos para traducir el testimonio de Pablo a la fe de Jesús ha sido el sesgo trinitario de los traductores eclesiásticos, cuyo “Jesús” divino no habría tenido necesidad de su propia fe en Dios ya que él mismo fue “Dios en la carne” y “la segunda Persona de la Deidad.” La expresión clásica de este punto de vista trinitario vino del teólogo católico Tomás de Aquino, quien escribió que “desde el momento de la concepción, Cristo tuvo la visión completa de la naturaleza misma de Dios. . . Por lo tanto no pudo haber tenido fe”. Sin embargo, agregar la preposición “de” en lugar de “en” a aquellos textos en los cuales no aparece la preposición se convierte en la alternativa más convincente cuando los textos en cuestión se comparan con la referencia de Pablo en Romanos a “la fe de Abraham” (Rom. 4: 16). También en este caso, ninguna preposición aparece entre las palabras “fe” y “Abraham” (Griego, pisteos Abraau). Todas las versiones NT en español, naturalmente vierten la frase “la fe de Abraham”, porque “la fe en Abraham” no tendría sentido.

 

El hecho de que el tema de Pablo es “la justicia de Dios” en todos los textos que se refieren a pisteos Iesou o pisteos Christou, así como en su única referencia a “la fe de Abraham” (pisteos Abraau) hace que la traducción de los textos relevantes en términos de la fe “de” en lugar de la fe “en” Jesús sea aún más probablemente correcta. Un examen de los textos relevantes en Romanos 3-4 apoya esta conclusión.

 

En primer lugar, Pablo se refirió a “la justicia de Dios a través de [Griego, dia] la fe de Jesús Cristo [Griego, pisteos Iesou Christou] a [Griego, eis] todos los que creen” (Romanos 3:22). Es decir, “todos los que creen” en Jesús reciben “la justicia de Dios” por medio de “la fe de Jesús.” La mayoría de las versiones en español del NT sufren de redundancia al hacer que Pablo diga que “la justicia de Dios” viene “por la fe en Jesucristo a todos los que creen en Jesús. ¿Cuál es la diferencia entre la justicia de Dios que viene por la de en Jesús y venir a ser creyentes en Jesús? Esta traducción hace que Pablo se repitiera en dos sucesivas frases preposicionales. En cambio, para Pablo, la fe de Jesús es el medio por el cual la justicia de Dios viene a los creyentes en él, es decir, a aquellos cuya fe es instruida y modelada tras la fe de Jesús.

 

Segundo, la muerte de Jesús en la cruz sirve “para mostrar la Justicia de Dios en el presente tiempo, que Dios deba ser justo y justificador de aquel de la fe de Jesús”. (Romanos 3:26, las palabras griegas traducidas “justicia” y “justo” y “justificar” son todas parte de la misma palabra familiar). En otras palabras, Dios justifica-considera como justo-a todos cuya fe es “de” la fe de Jesús. Tener fe en Jesús, entonces, es tomar la fe de Jesús como propia, de modo que la justicia de Dios que trabaja en la fe de Jesús, mostrada especialmente en su crucifixión, venga a todos los que son “de” su fe.El razonamiento de Pablo en relación a ambos términos, “fe” y “justicia” es dependiente en un pacto más que a una definición legal de la justicia y, por tanto, de la justificación.

 

La definición legal (y, no casualmente, la eclesiástica y, por tanto, la popular) de la justicia es la obligación de Dios para su ley: Dios no tiene más remedio que justificar a aquel que obedece y condenar al que desobedece su ley. (Tenga en cuenta que el perdón no es una opción para el Dios de la justicia legal: justificar a los pecadores porque Jesús pagó por sus pecados no es lo mismo que perdonarlos, en que el perdón es, por definición, la cancelación de una deuda no pagada, más sobre esto abajo). Pero esta definición legal, la justicia de Jesús no fue una justicia de una justificación por la fe, sino una justificación por obras.

 

En consecuencia, el Dios de la justicia legal justifica a los pecadores, no porque perdona sus pecados, sino por la obediencia de Jesús a la ley y el pago de Jesús por los pecados. Esto no puede ser una cuestión de perdón porque el perdón es, por definición, la cancelación de una deuda sin pagar, mientras que Dios, conforme a la interpretación legal (y eclesiásticas) de la expiación, justifica a los pecadores no porque él ha perdonado sus pecados, sino porque ha sido pagado (o, según el evangelio trinitario, se ha pagado a sí mismo) por la sangre de Jesús para justificarlos. El así mal llamado “perdón” del Cristianismo Eclesiástico viene después de la justificación legal, que excluye en sí mismo la posibilidad del perdón real en que la justificación de Dios de los pecadores equivale a la aceptación de Dios del pago de Jesús por sus pecados.

 

La misma objeción a la teoría eclesiástica de la expiación está expresada en el Catecismo Racoviano, el tratado Sociniano sobre el unitarismo bíblico:

 

Pero para un perdón gratuito nada es más opuesto que. . . El pago de un precio equivalente. Porque donde un acreedor es satisfecho, ya sea por el propio deudor, o por otra persona en nombre del deudor, no puede decirse con verdad de él que él perdona la deuda libremente.

 

Según la teoría eclesiástica de la expiación, la justicia legal de Dios demandaba el pago por los pecados, y la sangre de Jesús proveyó de pago a fin de permitir que Dios sea justo legalmente y, a la vez, para justificar legalmente a los pecadores. Dado que la ley, debido a su demanda de pago, es incapaz de perdonar (es decir, de cancelar una deuda sin pagar), el Dios eclesiástico de la justicia legal es igualmente incapaz de perdonar. (Esto, supongo, es por qué muchos de los adherentes al Cristianismo eclesiástico no han podido recibir el perdón de Dios y, por tanto, siguen permaneciendo en culpa).

 

La creencia generalizada de que la justicia de Dios es una cuestión de guardar la ley— y, por lo tanto, vino a Jesús a través de su obediencia a la ley mosaica-ignora el texto bíblico definitivo con respecto a la recepción humana de la justicia de Dios: “Abraham creyó a Dios y esto fue contado por justicia para él” (Gén. 15:6; Rom. 4:3; Gal. 3:6). Al igual que Abraham, Jesús fue justificado por la fe en la promesa de Dios. Jesús no era justo porque obedecía a la ley mosaica; más bien, Jesús obedeció a la ley de Moisés porque era justo, es decir, porque él creyó en la promesa de Dios hecha a Abraham.

 

Esta interpretación se ajusta a la cita de Pablo de Habacuc 2:4 como temática para Romanos: “El justo por la fe vivirá” (Romanos 1:17 b). Para Pablo, Habacuc 2:4 es probablemente una profecía mesiánica: Jesús, como el Ungido de Dios, es “aquel justo” profetizado que viene y que, por lo tanto, “vivirá por fe” y, al hacerlo así, servirá como el instrumento mediante el cual Dios había de justificar los creyentes. Como Pablo explica y apoya con la cita de Habacuc, el Evangelio revela “una justicia de Dios a partir de [Griego, ek] la fe para [griego, eis] fe” (Rom. 1:17 a). Es decir, la justicia de Dios viene “de” la fe de Jesús “a” la fe de los creyentes.

 

Y esta interpretación concuerda con la definición pactal (bíblica, pero en gran medida desconocida) de la justicia: la fidelidad de Dios a su promesa (ver Neh. 9:7-8; Rom. 3:3, 5, 1 Juan 1:9), que condiciona la justificación, por lo tanto, en la fe en curso en la promesa. De acuerdo con la definición del pacto, la justicia de Jesús fue una justicia de una justificación por la fe en que Jesús creyó en la promesa de Dios para bendecir a todas las naciones en la simiente de Abraham (véase Gn 12:1-3; 18:18; Gal. 3: 8)-creyendo él mismo ser la simiente de Abraham, y así fue justificado por la fe.

 

En consecuencia, la justificación de Dios de los pecadores es una cuestión de perdón en que, perdonando a los pecadores, Dios cumplió su promesa hecha a Abraham para bendecir a todas las naciones, mostrándose “ser justo [es decir, fiel a su promesa Abrahamica] y justificando [es decir, contando como justicia la fe] a aquel de la fe de Jesús “(Romanos 3:26).

 

Si la sangre de Cristo jugó el rol de pagar a Dios para justificar a los pecadores, la posibilidad de perdón (que, otra vez, es la cancelación de una deuda impaga) quedaría excluida.

 

En su lugar, sin embargo, la sangre de Jesús desempeña el papel indispensable de proporcionar a los creyentes con la seguridad del perdón de Dios: la seguridad de que Dios, en efecto, no mantendrá sus pecados en contra de ellos en el día del juicio (como si estuvieran bajo la ley), pero, en cambio, se les acoja en su reino eterno. (Por consiguiente, los incrédulos se perderán, no porque Dios retiene sus pecados en contra de ellos, estando obligado por su ley a hacerlos que ellos paguen, sino por su incredulidad con respecto a la promesa de Dios; del mismo modo la definición del pacto de la justicia es la fidelidad, así la definición del pacto de la injusticia es la incredulidad.)

 

Esta certeza del perdón de Dios en la faz del día venidero de juicio es un fiel reflejo de la fe de Jesús, que enfrentó el juicio de la cruz con la seguridad de que su Dios y Padre lo resucitaría de entre los muertos y lo exaltaría a su mano derecha en el reino venidero. En consecuencia, los creyentes en Jesús enfrentan el día del juicio con el testimonio de la fe de Jesús, en la justicia de su fe, que ellos han tomado como propia. (Esto no es una cuestión de “gracia barata” en que al igual que Jesús expresó su fe en el servicio amoroso y sacrificio, así su fe convence a los creyentes fe a comportarse en consecuencia.)

 

Por lo tanto, Dios no perdona pecados porque Jesús murió en la cruz; en cambio, Jesús murió en la cruz porque Dios es misericordioso, y así proveyó la sangre de Jesús a los creyentes como la “seguridad” de su perdón (Heb. 10:22), la demostración del perfecto amor de Dios que hecha fuera el temor al castigo” (1 Juan 4:18).

 

Con relación a la tercera fe—del texto en Romanos, la promesa de Dios a Abraham y su simiente…por (Griego, dia) la justicia de la fe” (Rom. 4:13) aplica a “aquellos que son de la fe de Abraham” (Rom. 4:16). Pablo estableció la conexión entre la fe de Abraham y la fe de Jesús: La justicia “[no de la ley, sino] de la fe”, ejemplificado inicialmente, y de manera imperfecta, por Abraham, y ejemplificado por último, y perfectamente, por Jesús, es el instrumento a través del cual lap promesa Abrahamica de Dios se cumplió y, por tanto, llega a todos los que ajustan su propia fe con la fe de Abraham, cuya fe fue perfeccionada por Jesús, la simiente de Abraham.

 

El punto de Pablo de que la promesa de Dios de bendecir a todas las naciones fue dada a Abraham y a su descendencia ” – a quien Pablo dejó claro en su primera carta a los Gálatas “es Cristo” (Gálatas 3:16)- es la clave para entender la relación entre “la fe de Abraham” y “la fe de Jesús.” Así como la justicia de Dios vino a Abraham por la fe de Abraham en la promesa de Dios-de darle un hijo, por quien Dios haría de Abraham una gran nación, a través del cual Dios bendeciría todas las naciones (véase Gn 12:1-3; 15:1-6; 18:18; Gal. 3:8)- y por la fe de Abraham la justicia de Dios llegó a Israel, así la justicia de Dios llegó a Jesús por la fe de Jesús en la promesa de Dios hecha a Abraham, y a través la justicia de la fe de Jesús la justicia de Dios viene a los creyentes de todas las naciones.

 

Jesús, entonces, es la verdadera “simiente” de Abraham porque él, al igual que Abraham antes que él, creyó en la promesa de Dios hecha a Abraham y así recibió la justicia de Dios. Y así como la justicia de Israel vino a través de la fe de Abraham en la promesa de Dios (y eventualmente se perdió el debido a la incredulidad nacional/ idolatría), así la justicia de la comunidad internacional de la fe viene por la fe de Jesús en la promesa de Dios de bendecir a todas las naciones en la simiente de Abraham.

 

El Jesús del NT inauguró el nuevo pacto entre Dios y todas las naciones por medio de creer en la promesa de Dios hecha a Abraham de bendecir a todas las naciones a través de una simiente suya. Jesús manifiesta su fe en la promesa de Dios por medio de su proclamación de las buenas nuevas del reino de Dios, que condujo a su crucifixión en las manos de las autoridades religiosas (judías) y políticas (Romanas) a (la Iglesia y Estado “) de Judea del primer siglo.

 

Es decir, porque Jesús creía, estaba convencido de que su buena noticia del reino de Dios constituye el anuncio de Dios sobre el cumplimiento de la promesa de Abraham Dios de bendecir a todas las naciones, Jesús trató de persuadir a sus oyentes a creer la buena noticia. Y porque el internacionalismo implícito de su buena noticia del reino (que posteriormente se extendería a todas las naciones a través de sus apóstoles) amenazó el nacionalismo de la judía y las autoridades romanas, el mensaje de Jesús-su fe-condujo a su ejecución por crucifixión.

 

El anuncio de Jesús y la crucifixión, entonces, que se manifiesta su fe en la promesa de Dios, que tanto reivindicó Jesús (es decir, lo declaró justos / fieles) con haberle levantado de los muertos y le exalta la diestra de Dios en el reino venidero. Y al hacerlo, Dios le reveló que él cumpliría su promesa de Abraham para bendecir a todas las naciones mediante el aumento de la comunidad internacional de la fe de la muerte a la vida en el reino de Dios en la parusía de Jesús, al final de la época actual.

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Sunday 15 august 2010 7 15 /08 /Ago /2010 02:44

 

RESURRECCIÓN: EL CIELO NO ES NUESTRO HOGAR

 

Por Randal Patrick

¿Qué pasa si hay vida después de la muerte?

 

 Este mundo no es mi hogar, sólo soy un peregrino al cielo…

 

 Lo más probable es que hayas escuchado este himno en la iglesia:

 

 “Los ángeles me hacen señas desde la puerta abierta del cielo”, cantó el coro “, y ya no me puedo sentir como en casa este mundo nunca más.”

 

 No es muy alegre, ¿verdad?

 

 No se asombroso que los críticos hayan llamado el cristianismo, el opio del pueblo. Si usted cree que este mundo es irremediable y que la única esperanza es una existencia sin cuerpo “en algún lugar más allá del cielo azul” después de morir, entonces no va a molestarse en hacer nada sobre la pobreza, la ruina del medio ambiente o la prostitución infantil.

 

 Según NT Wright, un prominente erudito bíblico, dice que la mayoría de la gente – incluyendo la mayoría de los cristianos – no sabe cuál es, en última instancia, la esperanza cristiana.

 

 La resurrección, sostiene Wright, no se trata de una vida espiritual después de la muerte. Se trata de una vida holística después de la muerte – una vida en la que tendremos nuevos cuerpos y con el cual habitaremos este mundo, no como está ahora, sino redimido por la victoria de Cristo sobre el mal y la muerte.

 

 El cielo no es nuestro hogar.

 

 Antes de ir pensando que esto es una especie de balbuceo liberal, postmodernista, entendamos esto: Es una creencia tan vieja como las escrituras – mayor que el propio cristianismo.

 

 La creencia tradicional cristiana de la resurrección y la venida del reino de Dios tiene sus raíces en el judaísmo antiguo. Pero la creencia de que el mundo material (incluyendo el cuerpo humano) es malo y que vamos a tener una existencia espiritual para toda la eternidad después de la muerte, tiene sus raíces en la filosofía griega antigua (gnosticismo). Todo se reduce a si usted quiere creer a Platón o a Pablo.

Durante la temporada de Semana Santa en 2008, leí el libro de Wright, “Sorprendido por la esperanza: Repensando el cielo, la resurrección, y la Misión de la Iglesia”, el cual cambió por completo mi forma de pensar en una de las creencias fundamentales de la fe cristiana. El libro es una exploración fascinante de cómo la resurrección es incomprendida por la mayoría de los creyentes, y por qué “es el elemento que da forma y sentido al resto de la historia de los propósitos finales de Dios.”

 

 El obispo anglicano de Durham, Inglaterra, comienza su argumentación mediante la exploración de las creencias sobre la vida después de la muerte, incluido el cielo y la resurrección del cuerpo, luego mira a la venida del reino, y finalmente discute las implicaciones que todo esto tiene para la misión de la iglesia.

 

 Empecemos con la vida después de la muerte. Wright cree en el cielo. Pero él cree que es un lugar de descanso o estación de paso para el espíritu, hasta que la creación es restaurada – no el destino final de él.  

 

En su carta a los Filipenses, Pablo se refiere a los cristianos como “ciudadanos de la casa del Padre”, pero en la línea siguiente, escribe acerca de Jesús que vendrá del cielo para restaurar nuestros cuerpos y para que todas las cosas estén sujetas a su autoridad.

 

En el Evangelio de Lucas, Jesús le dice al bandido en la cruz que “hoy estarás conmigo en el paraíso.” Pero en el mismo pasaje, el condenado le pide a Jesús: “acuérdate de mí cuando vengas en tu reino” – lo que implica que este reino es algo que va a pasar en el futuro, no hoy.

 

Según la Biblia, la Nueva Jerusalén viene a nosotros; nosotros no vamos a ella, y habrá cielo nuevo y una tierra nueva, que se unirán al fin bajo el dominio de Cristo.

 

Si no creemos esto, no debemos rezar la oración del Señor: “Venga tu reino. “Tampoco hay que recitar el Credo de Nicea en el que confesamos que creemos” en la resurrección del cuerpo “, que Cristo vendrá del cielo para juzgar” a los vivos ya los muertos, “y que su reino no tendrá fin. “

 

En su carta a los Romanos, Pablo describe el reino de Cristo como aquella en que la muerte no será más, y que “la creación misma será libertada de la esclavitud de la corrupción” y que también nosotros esperamos “para la redención de nuestros cuerpos.”

 

Wright rechaza con fuerza idea dispensacionalista reciente del Rapto popularizado por autores como Tim LaHaye y Jerry Jenkins de la ficción “Dejados Atrás”.

 

Una visión más ortodoxa de la venida del reino se encuentra en CS Lewis “Las Crónicas de Narnia”, particularmente al final de “La Última Batalla”, donde los niños testigos de la restauración de todo lo que estaba bien con el mundo que conocían – “la verdadera Inglaterra” donde “nada bueno se destruye.”

 

¿Qué implicaciones tiene la creencia en la resurrección y la restauración predichas para nuestras vidas aquí y ahora? Si creemos esto, dice Wright, entonces vamos a ser una iglesia “que anuncia un verdadero mundo maravilloso de forma anticipada como el lugar del reino de Dios”. Vamos a trabajar para lo que es bueno y verdadero y bello. Vamos a dialogar con el mundo, no nos separamos de él.

 

“Si bien es cierto,” sostiene Wright, “que todo el planeta es aún la tierra santa de Dios, no debemos descansar en proclamar su restauración. Esta misión no es un extra a la misión de la iglesia. Es un elemento central. “

 

A lo largo de mi vida, he luchado con las contradicciones en las enseñanzas de la iglesia, como muchos de ustedes tienen. Pero en “Sorprendido por la Esperanza”, Wright trae muchas de las creencias fundamentales del cristianismo  juntas de una manera que las hace coherente.  Este libro me dejó gratamente sorprendido – y más esperanzador de lo que he sentido en años. Se lo recomiendo a cualquiera que quiera entender el plan de Dios,

 

 Randall Patrick es el jefe de redacción del sol. Usted puede hacer comentarios en

 

www.winchestersun.com

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Thursday 15 july 2010 4 15 /07 /Jul /2010 02:33

EL REINO NO ES LA IGLESIA

Posted: Julio 14, 2010 by apologista in Sin categoría
Etiquetas:
,

0

 

BY T. Robert Woodworth, U. S. A.

 

El Correo, Baltimore, Maryland (El Reino Recopilación abril de 1978)

 

 Un himno de Timothy Dwight dice:

“Amo tu reino, Señor,
La casa de tu residencia,
La iglesia que mi Redentor salvó
Con su sangre preciosa “

 

 Es un error común de equiparar el reino de Dios con la iglesia. La iglesia es el Cuerpo de Cristo, compuesta de creyentes. No es temporal ni material, sino espiritual y eterna. El Reino de Dios es la aplicación de un principio divino de gobierno de los hombres en la tierra. El reino es la voluntad política y geográfica. Se compone de un pueblo, un lugar y un rey. El reino de Dios vendrá en la tierra para que la voluntad de Dios se haga en la tierra como se hace en el cielo. Los cristianos han sido enseñados a orar esta plegaria por 2000 años. (Mateo 6:10). Al igual que la Nueva Jerusalén, la Ciudad Santa, el reino de Dios ha de venir de Dios y descenderá del cielo. (Apocalipsis 21:2 y 10).

 

 El cielo es donde está Dios. El cielo es el reino espiritual de Dios, pero no la morada material de los justos. A diferencia del reino, el cielo no tiene entidad física, material, geográfica o política. En ninguna parte de la Biblia alguna vez dice que cuando morimos, vamos al cielo. El reino de Dios no es el cielo. El reino de los cielos no está en los cielos. El reino de los cielos se compone de un reino terrenal y de  personas terrenales que viven bajo los principios divinos.

 

El Reino de Dios (o del cielo) fue el tema más importante del ministerio de Cristo en la tierra. Juan el Bautista vino predicando en el desierto diciendo: 

 

 “Arrepentíos, porque el reino de los cielos está cerca” – (Mateo 3:2)

 

Cuando Jesús comenzó a predicar, él comenzó con la misma premisa básica: 

 

 “Arrepentíos, porque el reino de los cielos está cerca” – (Mateo 4:17) 

 

 Y el reino de los cielos es sinónimo de “el reino de Dios” (como en Marcos 1:14 y 15, 4:11, 9:01 y 47, 10:14 y 15, 23 -25, 12:34,14: 25,15: 43, Lucas 8:10,12: 31,10:9,11:20,18:24). Cuando Mateo usa el término “reino de los cielos” Marcos, Lucas y Juan utilizan “reino de Dios”: Ambos términos se refieren constantemente a un reino literal, geográfico, físico y político, con buenos y malos elementos y personas destinadas a ser limpiadas, purgadas, purificadas y perfeccionadas en un lugar ideal, abundante, pacífico y glorioso para los redimidos de Dios en virtud de su Redentor y Rey!

 

Equiparar este reino con la iglesia o con el cielo es distorsionar las Escrituras. Los principios de este reino son espirituales, pero la aplicación de estos principios celestiales a lo terrenal, es muy práctico y poderoso. La Biblia Compañera (112.113 Apéndices, 114) contiene algunos esquemas útiles para mostrar la distinción bíblica entre el reino y la iglesia. Hay siete términos utilizados para referirse a este reino en la Biblia y ninguno de ellos se refiere a la iglesia, el cuerpo espiritual de Cristo.

 

Uno, “reino de los cielos” se utiliza sólo en Mateo 32 veces, y cada vez que un pasaje paralelo se encuentra en otro evangelio, se usa “el reino de Dios”.

 

Dos, “Reino de Dios” como el usado por los escritores del Evangelio se refiere siempre a la soberanía de Dios sobre todo, su gobierno moral universal, desde el principio y sin fin.

 

 Tres, “Reino del Padre” (como en Mateo 13:43 en las parábolas del reino) se refiere al gobierno de los justos en la limpieza del reino de las impurezas y los delitos.

 

Cuatro, “El reino de su amado Hijo” es la referencia del apóstol Pablo a la soberanía de Cristo como Creador en su creación y las criaturas (Efesios l: 10, 20, 5:5, y Colosenses 1:13

 

Cinco, “Reino del Hijo del Hombre”, describe la venida del Reino de Cristo (Mateo 16:28) en el trono de David (Isaías 9:7) para redimir a Israel para siempre (Daniel 7:13-14, 18, 22)

 

Seis, “El reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” es el término de Pedro para  el glorioso reinado de Cristo en su segunda venida (II Pedro 1:11). Cristo dio las claves o secretos de este reino a Pedro (Mateo 16:19)

 

Siete, por último, el “Reino de nuestro Señor y de su Cristo” se usa en Apocalipsis 11:15 para retratar proféticamente el  régimen maravilloso del rey de reyes en los reinos del mundo.

 

La Biblia Compañera también se enumera diez razones bíblicas por qué el reino de Dios no puede ser igual a la iglesia de Cristo.

 

Una de ellas, los súbditos o ciudadanos del reino son llamados “herederos” para quiénes el Padre da el reino (Santiago 2:5, Mateo 25:34, Lucas 12:32). Nada de esto se dice de la iglesia. Los miembros de la iglesia no son los herederos de la iglesia, no se les da una iglesia.

 

Dos, Jesús dijo a sus discípulos que iban “recibir el reino” (Lucas 19:12) y se les señaló un reino “(Lucas 22:29). Esto nunca se dice de la iglesia que pertenece a Cristo, la Cabeza.

 

Tres, los oficiales de la iglesia y los ministros son llamados pastores, ancianos, diáconos, o maestros. (Efesios 4:11, Hechos 14:23, Santiago 5:14, Timoteo l 3:8-12). Ninguno de esos términos se utiliza de los funcionarios en el reino.

 

Cuatro, del griego “basileia” se traduce “reino” y nunca es plural cuando se trata del reino de Cristo. Sólo hay uno, mientras que la palabra griega “ekklesia” se traduce como “iglesia” 115 veces y veces 36 en plural. No hay entrecruzamiento de sentidos en estas traducciones.

 

Cinco, Jesús habla de los “hijos del reino” (Mateo 13:38, 8:12). Nunca menciona a los hijos de la iglesia.

 

Seis, los nombres de la iglesia nunca se utilizan para el reino: Su Cuerpo (Efesios l: 23), Construcción, templo santo (2:21), un cuerpo y un solo Espíritu (4:4), “miembros de su cuerpo, Su carne, sus huesos “(5:30),” Casa de Dios “(1 Timoteo 3:15) .

 

Para más diferencias entre reino e iglesia, please ir a este link (“buen provecho”):

 

http://apologista.wordpress.com/2008/04/07/30-diferencias-sustanciales-entre-el-reino-de-dios-y-la-iglesia-de-cristo/

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Thursday 15 july 2010 4 15 /07 /Jul /2010 02:23

PREDICAR EL REINO DE DIOS ES HABLAR DE LA VIDA ETERNA Y LA SALVACIÓN

 

 

 

 

Estimados fans, cuasi fans, y detractores acérrimos que visitan mi blog regularmente:

 

Frecuentemente escuchamos a nuestros hermanos cristianos afirmar con alegría que ellos han sido “salvos” por Jesús  y que ya gozan de la “vida eterna” por su sincera conversión y bautismo. Incluso los predicadores en los púlpitos llaman a las ovejas descarriadas y a las cabras para que acepten a Jesús como “salvador personal” y así puedan ser salvos y gozar de la vida eterna, automáticamente. No obstante, lo que la mayoría de los predicadores y cristianos ignoran por completo es que la salvación y la vida eterna están asociadas con el mensaje del reino de Dios. Y es que sin el reino de Dios no se puede ser salvo ni tener la vida eterna. Esta simple verdad no lo entienden aún millones de supuestos “creyentes en el evangelio”.

 

Jesús afirmó que fue enviado por su Padre para darle al mundo un mensaje o buenas noticias que pueden salvarles, si tan sólo lo aceptaran o creyeran por fe. Este es un mensaje que impele a los potenciales conversos a arrepentirse y a abrazarlo con fe. Pero este anuncio que Cristo trajo, y que fue la razón de su venida, es poco o nada comprendido por los que ahora afirman ser “nuevas criaturas” en Cristo. ¡Asombroso, pero es la verdad!

 

Si uno hace una encuesta entre los asistentes a una iglesia cualquiera, y les pregunta a los feligreses, ¿cuál es el evangelio que Cristo anunció y que trae salvación a todo aquel que lo cree? Usted podrá quedarse pasmado al escuchar un surtido de respuestas que difieren unas de otras totalmente. ¿Será posible esto, siendo que Jesús fue muy claro en su mensaje del evangelio? ¿No será que la gran mayoría de cristianos simplemente acepta como verdad todo aquello que les suena agradable a los oídos, pero no lo que tiene un sólido sustento bíblico?

 

Veamos los hechos concretos sobre el evangelio, y por favor responda según el texto que acompaña la pregunta:

 

1.- ¿Para qué fue enviado Jesús?………………………………………………………….. (Lucas 4:43)

2.- ¿Qué evangelio predicaba Jesús y qué debemos creer todos?…………………… (Marcos 1:1,14,15).

3.-  ¿Qué predicaba Jesús con sus apóstoles?……………………………………………….(Lucas 8:1)

4.- ¿Qué les envió a predicar a sus discípulos?………………………………………………(Lucas 9:2).

5.- ¿Para qué es necesario “nacer de nuevo?………………………………………….(Juan 3:3,5)

6.- ¿Qué les prometió Jesús a los suyos?……………………………………………………….(Lucas 12:32)

7.- ¿Qué deben pedir y buscar constantemente los cristianos?……………………… (Mat 6:10,33)

8.-  ¿Qué esperaba José de Arimatea, un cristiano fiel?……………………………….. (Lucas 23:50,51; Mr. 15:43)

9.- ¿Qué cosa les ofreció Jesús a los pobres de este mundo………………………..…(Lucas 6:20).

10.- ¿Según Jesús, el que mira para atrás no es apto, para qué?…………………….(Lucas 9:62).

11.- ¿Según Jesús, qué heredarán nuestros padres en la fe?…………………………..(Lucas 13:28)

12.- ¿Dónde se sentarán todos aquellos que vengan de todas partes para el banquete de Cristo?……………………………………………………………….(Lucas 13:29)

13.- ¿Qué recibirán aquellos que son como niños?……………………………………….(Lucas 18:16)

14.- ¿Dónde difícilmente entrarán los que son ricos?………………………………….. (Lucas 18:24)

15.- Según Jesús, ¿para ganar qué cosa debemos dejarlo todo?………………………Lucas 18:29).

16.- ¿Sobre qué tema les habló Jesús a los suyos después de resucitado?………………………………..(Hechos 1:3)

17.- ¿Qué que dos cosas creyeron los bautizados por Felipe?……………………………………..(Hechos 8:12).

18.- Después de soportar muchas tribulaciones, ¿dónde entraremos?………………… (Hechos 14:22)

19.- ¿De qué persuadía Pablo en una sinagoga de los Judíos?………………………..(Hechos 19:8)

20.- ¿Qué temas solía predicar Pablo?…………………………………………….. (Hechos 20:25; 28:23, 30,31)

21.- ¿Qué cosa no heredarán los injustos?………………………………………………(1 Corintios 6:9)

22.- ¿Qué cosa no podemos heredar en nuestra “carne y sangre?………………………….. (1 Corintios 15:50).

23.- ¿Para qué cosa debemos padecer y ser dignos?……………………………………………….(2 Tesalonicenses 1:5).

24.- ¿Dónde estaremos con Jesús?………………………………………………..(Juan 14:1,2; Mateo 5:5; 2 Sam. 23:3)

25.- ¿De dónde no serán removidos los justos?…………………………………..(Proverbios 10:30)

 

www.apologista.wordpress.com

 

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Monday 12 july 2010 1 12 /07 /Jul /2010 18:45

¿PRÍNCIPES O SIMPLEMENTE VASALLOS DEL REINO DE DIOS?

0

 

Los príncipes: ¿Una clase especial de Cristianos?

 

Los Testigos de Jehová afirman que Dios tiene dos grupos de seguidores, los que son sus Hijos, y por tanto, Sus príncipes; y los vasallos, que no son parte de su familia, y que serán súbditos de su reino, y servidores de los príncipes. Con esto vemos a un Dios que hace acepción de personas, un Dios que no considera iguales a todos los que vienen a él rendidos y humillados para ser perdonados y limpiados de sus delitos y pecados, y que han optado por seguir a Cristo y obedecerle en todo.

 

¿Quiénes son los príncipes de Dios?

 

Isaías 32:1 el profeta pronostica que: “He aquí que para justicia reinará un rey, y príncipes presidirán en juicio”. Aquí se ve que un rey regirá con justicia, y éste obviamente es el Mesías Cristo, el cual estará asistido por príncipes” en el juicio. En Apocalipsis 17:14 se habla de estos príncipes que presidirán en juicio como “los ELEGIDOS”. Dice así: “Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de REYES; y los que están con él son llamados y ELEGIDOS y fieles”. Así que vemos que los príncipes son, además de “llamados” y “fieles”…¡ELEGIDOS! En 1 Pedro 1:1,2, Pedro dice: “apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, ELEGIDOS según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas”. Así que estos fieles fueron llamados y ELEGIDOS para obedecer y ser rociados con la SANGRE DE JESUCRISTO. ¿Es ésta una clase especial de Cristianos que está sobre otra? ¿Acaso no vemos aquí que todos los que somos de Cristo hemos obedecido el llamado de Dios y hemos sido rociados con la sangre de Jesucristo? ¿O será que algunos cristianos no pueden ser rociados con la sangre de Cristo? ¡No lo creo!

 

Así que si usted, estimado hermano, ha obedecido el llamado del Señor para ser rociado con la sangre del Cordero y vivir en santidad, entonces usted se ha constituido en un príncipe que estará con él, rigiendo o juzgando el mundo en su reino milenario. Usted es un elegido, uno llamado, y rociado con la sangre de Cristo…lo cree?

Llamados a tener autoridad sobre ciudades

 

Dice Jesús en Lucas 19:17: “Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás AUTORIDAD sobre diez ciudades”. ¿Se da cuenta de lo que eso significa, estimado, amigo? ¡Usted puede tener autoridad sobre ciudades si es de Cristo, si obedece, si es fiel y si verdaderamente usted ha sido rociado con la sangre de Cristo. Fíjese en lo que dice el Señor en  Apocalipsis 2:26:“Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré AUTORIDAD sobre las naciones”. Esta autoridad implica que usted va a ser una persona con poder, alguien que será de la plena confianza del Señor, alguien que tendrá dominio sobre grandes poblaciones.

 

También Daniel el profeta escribió en Daniel 7:27: "...y que el REINO, y el dominio y la majestad de los REINOS debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo REINO es REINO eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán".

 

Los Súbditos son los que serán regidos con vara de hierro

 

La Biblia dice que los súbditos necesitarán ser regidos con mano dura, con vara de hierro. Dice Apocalipsis 12:5: “Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con VARA de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono”.  Estos súbditos, sin duda, no son los cristianos, los cuales, porque los cristianos son mansos y humildes de corazón. Estos deberían referirse, más bien, a los sobrevivientes no conversos del mundo, los que queden de las naciones después de la gran tribulación y que se someten voluntariamente o a la fuerza al reinado de Cristo. Estos aún no son mansos y humildes, ya que no han recibido el espíritu de adopción, y no muestran los frutos que produce el Espíritu de Dios. Por eso, Cristo y los elegidos (los que han obedecido y lavado sus ropas con la sangre de Cristo) tendrán que regirlos con vara de hierro, y los que no obedezcan, no les caerá las bendiciones celestiales sobre ellos y sobre sus campos. Dice Zacarías 14:17-19: “Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Y acontecerá que los de las familias de la tierra que no subieren a Jerusalén para adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia.Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Esta será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones que no subieren para celebrar la fiesta de los tabernáculos”.

 

¿Escogerá usted ser un vasallo y no un príncipe del reino de Cristo? ¡No lo creo!

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Wednesday 30 june 2010 3 30 /06 /Jun /2010 16:43

apologista%2Ff%2F8ea7abe9c5da73d3f63a38ce8c36964eINTERESANTE ENTREVISTA QUE CONCEDÍ A MI AMIGO LAVASORI 

 

Esta es la primera parte de la entrevista que concedo a un correligionario interesado en dialogar conmigo, y que creo será de suma utilidad para demostrar que vuestro servidor no es el Lic. Lavasori, quien es un cristiano dedicado a exponer, con documentos fidedignos, las falacias de la Sociedad Watchtower Bible & Tract de los Testigos de Jehová.

 

POR FAVOR, VAYA AL SIGUIENTE LINK:

 

http://www.youtube.com/watch?v=D3s_V1ZOdLM&feature=player_embedded

 

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 17 comentarios
Saturday 26 june 2010 6 26 /06 /Jun /2010 20:48

LO CELESTIAL EN LO TERRENAL

 

 

 

Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

 

 

Una cosa que llama poderosamente la atención es que la Biblia no nos dice prácticamente nada de nuestra supuesta “vida en el cielo” por la eternidad. Sí, es increíble descubrir que nada se dice de la vida de los salvos en el cielo, a pesar de que este “lugar” es considerado por muchos cristianos como su paradero final después de morir. ¿Pero no extraño de que la Biblia no nos diga nada de lo que harán los justos allá, si en verdad ese es el lugar o el destino final y eterno para ellos? La Biblia dice que Dios trabaja, e igualmente su Hijo, por tanto los cristianos estarán también trabajando en la eternidad, y no tan solo tocando un arpa o una lira dorada. ¿Pero en qué podrían estar trabajando los salvos en el cielo? La Biblia no lo dice. Lo que sí nos dicen las Escrituras es lo que harán los salvos EN LA NUEVA TIERRA.

 

Los salvos en el reino de Dios

 

La Biblia, en cambio, sí nos dice lo suficiente sobre lo qué estarán haciendo los que ganen la vida eterna en el reino de Dios. La palabra de Dios nos da muchísima información de la labor de los salvos en la nueva tierra de justicia. Esto se explica fácilmente porque la tierra, y no el cielo, u otro lugar supra mundano, es la promesa de Dios para los salvos.

 

Veamos los pasajes más importantes que nos indican cuál será la tarea de los salvos en el reino de Dios:

En Lucas 19:11-19 Jesús nos da la siguiente pista:

 

“Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. 12 Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver. 13 Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo. 14 Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. 15 Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno. 16 Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. 17 El le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. 18 Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. 19 Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades”. 20 

 

Si leemos con cuidado estos versos, podremos ver que los salvos recibirán del Señor el pago correspondiente por haber cumplido con la tarea que él les encomendó, y ese pago no es un eterno descanso en un paraíso celestial, tocando el arpa, y rodeado de bellas doncellas, sino, más bien, el ejercicio de la autoridad sobre las naciones. ¿Qué significa esto?

 

El Reino de Cristo es un gobierno

 

Siendo que el reino de Cristo es un gobierno con un monarca supremo (el Mesías escogido), es lógico concluir que éste tenga un territorio, leyes, y súbditos. Para que el gobierno funcione, el Mesías Jesús deberá contar con asistentes de confianza en su régimen mundial, hombres probos y santos que administrarán en su reino con equidad y justicia. ¿Y quiénes mejores que los miembros de su iglesia que han mostrado probidad en esta vida? Es por eso que la iglesia ha sido llamada para recibir el reino (Lucas 12:32) para que ejerza autoridad sobre las naciones (Apo. 2:27, “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones”). De modo que acá tenemos la función que desempeñará la iglesia en el reino milenario de Cristo.

 

Los santos juzgarán el mundo

 

En 1 Corintios 6:1-3 Pablo dice algo sumamente interesante: “¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? 3 ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?

 

Aquí Pablo amonestaba a los creyentes por su incapacidad para juzgar cosas pequeñas de esta vida, y máxime,  considerando que ellos tenían por delante una tarea aún más difícil e importante que desempeñar y que consistía en el futuro juicio y gobernación del mundo entero.

 

Daniel vislumbró el dominio de Cristo y los santos en el Reino de Dios

 

En Daniel 7 leemos:

 

“Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él.  Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido…y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán”.

 

Así que el pueblo de los santos del Altísimo recibe el reino, el dominio, y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo. Entonces es fácil ver que los salvos, los santos, tendrán una gran responsabilidad en el reino venidero de Jesucristo. Serán los asistentes y los cogobernantes del reino de Cristo por espacio de mil años.

 

En el milenio descansaremos de nuestras obras para hacer las obras de Dios en el reino de Cristo. Estaremos edificando una nueva sociedad donde realmente exista la justicia y la rectitud. Será una sociedad donde el diablo y sus demonios estarán ausentes, sin que causen las desgracias y maldades que ahora están ocasionando en la tierra y en los hombres.

 

Desgraciadamente son pocos los cristianos que anuncian estas buenas noticias de un mundo de paz y justicia gobernado por Cristo y su iglesia. Los más de ellos predican evangelios trucados o adulterados que nada tienen que ver con el reino de Cristo y el destino final y glorioso de su iglesia en dicho gobierno divino. Los textos que arriba hemos citado son poco o nada citados por los evangélicos y católicos por igual. Simplemente no los creen literales y para la iglesia.

 

Es hora de retomar el anuncio verdadero (el evangelio del reino) de Cristo para dejar de estar esperanzados en una creencia errónea de escapar algún día de este mundo caótico y perverso como almas inmortales en dirección al cielo.

 

www.yeshuahamashiaj.org

www.elevangeliodelreino.org

www.ladoctrinadedios.blogspot.com

Por apologista
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios

Presentación

Perfil

  • apologista
  • eladaliddelavardad.over-blog.es
  • Hombre
  • noticias mundo EU meta Jesús
  • soy Ingeniero zootecnista, estudiante bíblico,y ex-testigo de Jehová. Soy creyente unitario, predico el reino de Dios como el evangelio singular de Cristo, soltero y sin hijos.

Crear un Blog

Calendario

July 2014
M T W T F S S
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      
<< < > >>

Recomendar

Crear un blog en OverBlog - Contacto - C.G.U - Remuneración por el programa "Gana con tu Blog" - Reportar un abuso - Artículos más comentados